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Rodrigo Vera

MÉXICO, D.F., 23 de abril (apro).- El obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda, será denunciado el próximo lunes 26 ante la Procuraduría General de la República (PGR), por el presunto delito de manejo “recursos de procedencia ilícita” provenientes del narcotráfico.

El obispo asegura que en abril de 2003 le prestó 130 millones de dólares en efectivo a la señora Olga Azcárraga, quien falleció en noviembre de ese año sin haberle pagado esa deuda.

Para esto, Onésimo ha estado reclamando su dinero a la familia Azcárraga, propietaria de la empresa Televisa. Como prueba, el obispo presenta un pagaré por esa cantidad que supuestamente le firmó la señora Olga Azcárraga.

El licenciado Xavier Olea Peláez, abogado de la familia Azcárraga, presentará la denuncia ante la PGR, en la cual exige que se investigue de dónde sacó el obispo esos 130 millones de dólares que, según él, le entregó en efectivo a la ya fallecida señora Azcárraga.

“El próximo lunes, ante la PGR, demandaré al obispo por presunto lavado de dinero, por manejar recursos que posiblemente son de procedencia ilícita, pues tiene que justificar de dónde sacó los 130 millones de dólares, de dónde provienen. Es una cantidad exorbitante”, afirmó el abogado.

–¿Es posible que sean recursos del narcotráfico?

–Es posible. Tenemos esa hipótesis. Y ya la PGR remitirá el caso a la fiscalía correspondiente, podría canalizarlo a la SIEDO (Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada).

Ya anteriormente, en octubre de 2008, el abogado Olea denunció a Onésimo Cepeda ante la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PJDF) por presunto “fraude procesal”, ya que otra de sus hipótesis es que el obispo más bien falsificó el pagaré con la firma de la señora Olga, con el único fin de que la poderosa familia Azcárraga le entregara esos 130 millones de dólares.

En esa ocasión, entrevistado por la revista Proceso (número 1677), el abogado señaló que resulta extraño que Onésimo haya entregado en efectivo una cantidad tan grande de dinero: “Tuvo que entregar un gran volumen de pacas de billetes de dólares, que no hubiera cabido en este despacho”, dijo entonces.

El único antecedente similar en México, agregó, es el del presunto narcotraficante chino Zhenli Ye Gon, a quien se le encontraron 207 millones de dólares en efectivo y que atiborraban muros, armarios y maletas. Fue el mayor decomiso en efectivo en la historia mundial de las operaciones contra el narcotráfico.

El controvertido obispo de Ecatepec quiere que, ahora, la familia Azcárraga le pague ese supuesto préstamo con las obras de arte que la señora Olga coleccionó a lo largo de su vida. La rica dama adquirió obras de los más cotizados pintores extranjeros: Francisco de Goya, Pablo Picasso, Salvador Dalí, Marc Chagall, Amedeo Modigliani, Oskar Kokoschka…

Tampoco faltan en su colección cuadros de renombrados pintores mexicanos, como Diego Rivera, Frida Kahlo, Rufino Tamayo, José Clemente Orozco y Francisco Goitia.

Esta valiosa colección pictórica actualmente es administrada por la empresa Arthina Internacional, que la señora Olga constituyó en 1976.

Olga Azcárraga era hermana de Rogerio Azcárraga Madero, presidente de Grupo Fórmula, que abarca Radio Fórmula y Tele Fórmula. Y fue tía del actual presidente de Televisa, Emilio Azcárraga Jean. Su esposo era Ernesto Robles León, director de la empresa Bacardí durante muchos años.

Onésimo Cepeda fue el confesor y el guía espiritual de la señora Olga en los últimos años de su vida. Ya la PGR comprobará si efectivamente le prestó esos 130 millones de dólares, y de dónde sacó el obispo esa cantidad de dinero.

Por lo pronto, ante la próxima denuncia, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) se deslinda del caso. “El Episcopado no puede inmiscuirse en ese asunto, es totalmente ajeno a él. Es un asunto personal del obispo Onésimo Cepeda. Él tendrá que demostrar sus aseveraciones ante las autoridades civiles”, dijo el sacerdote Manuel Corral, vocero de la CEM.

Proceso
23 de abril de 2010

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LEER PARTE 1

La estructura financiera del sacerdote involucraba millonarios sobornos a jerarcas católicos, además de fraudes y donaciones sospechosas; el dinero fue la llave que le abrió las puertas del cielo vaticano.

Jason Berry

Roma, en 1946, luego de la Segunda Guerra Mundial y de la caída de Mussolini, estaba en ruinas cuando allí llegó un joven y desconocido sacerdote, con mucho dinero para gastar, buscando citas con los altos oficiales del Vaticano. El vástago de una familia mexicana de la aristocracia provinciana, Marcial Maciel, tenía apenas dos años de ser sacerdote, pero cuando fue ordenado ya era líder de su propia orden religiosa.

Foto: Filippo Monteforte/ AFP

Maciel llegó a Roma vía Madrid, donde buscó las becas de estudio que el gobierno de Franco otorgaba a los seminaristas de países latinoamericanos. El Premier español, Alberto Martín Artajo, le dijo que necesitaba el visto bueno del Vaticano para que sus jovencitos fueran recibidos en España. Amparado por los fondos otorgados por varias de las más ricas familias mexicanas y por su presidente, Miguel Alemán Valdés, consiguió una cita con Clemente Micara, un nuevo cardenal y veterano diplomático papal. El cardenal Micara, de 67 años, estaba obsesionado con reconstruir Roma. Maciel, delgado y alto, de cabello castaño claro y ojos azules, no hablaba italiano, pero Micara hablaba español. Maciel le dio a Micara 10 mil dólares, una suma enorme en una ciudad en ruinas.

La Legión de Cristo: una historia, dictado por Maciel y publicado por la Legión en 2004, no menciona el pago a Micara, pero sí dice que viajaba con “documentos confidenciales y dinero” del Nuncio mexicano para entregarle al cardenal Nicola Canali, gobernador de la Ciudad Estado vaticana. Ambos cardenales ayudaron a Maciel a conseguir una audiencia con el Papa Pío XII, quien simpatizó con la obra. Maciel volvió a Madrid con la aprobación necesaria y en agosto de 1946, él y 34 niños mexicanos viajaron a España. La pregunta es ¿por qué el Vaticano con canales propios de mensajería confiaría documentos secretos a un sacerdote sin pasaporte diplomático? La otra parte de esa historia, el dinero, sería un vistazo al futuro por venir.

Maciel habría entregado 10 mil dólares al cardenal Clemente Micara (izq.) para abrir asi las puertas del Vaticano. Foto: Dmitri Kessel/ AFP

Esos primeros seminaristas y víctimas tempranas dirían años más tarde a a Gerald Renner y a quien esto escribe en un reportaje publicado por The Hartford Courant que vieron a Maciel inyectarse un derivado de morfina llamado dolantina. En 1956, un desquiciado Maciel ingresaría al hospital romano Salvator Mundi. El cardenal Valerio Valeri, prefecto para la Congregación de las Órdenes Religiosas, estaba furioso y preocupado por reportes de cómo Maciel se inyectaba y por su fascinación por los jovencitos. Valeri suspendió a Maciel e hizo que sacerdotes carmelitas tomaran el control de la orden y las casas; comenzaron a investigar a los jovencitos que, años más tarde, admitirían que mintieron para proteger al fundador y a sí mismos: “No sabíamos qué hacer”, dijo Vaca, hoy profesor de psicología en Nueva York. “Nuestras vidas podían terminar”; temían que los investigadores los calificaran de pecadores.

Pero no se hizo pública la suspensión de Maciel, quien viajó por España y Latinoamérica recolectando fondos para un gran proyecto en Roma: la basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, cuya primera piedra fue bendecida por Micara. Cuando en 1959 murió Pío XII, Micara, entonces vicario de Roma, firmó una orden reinstalando a Maciel; algo que en el tiempo muerto entre Papas no tenía autoridad para hacer ya que la ley canónica congela las determinaciones oficiales en esos intervalos. ¿Qué podían hacer Valeri y otros ofendidos por Maciel? ¿Gastar su capital político con el nuevo Papa retando a Micara sobre un sacerdote toxicómano y aficionado a los niños, pero que podía conseguir el dinero suficiente para construir una basílica? Maciel fue entonces redimido por una orden ilegal de un cardenal a quien le había entregado 10 mil dólares 13 años antes: Micara quería infraestructura y Maciel tenía el dinero.

El cardenal Valeri suspendió a Maciel por drogadicto Foto: Dmitri Kessel/ AFP

VIUDAS CON DINERO
La estrategia financiera de Maciel se concentró en las mujeres de hombres adinerados. Flora Barragán, viuda de un industrial de Monterrey, fue crucial: luego de su muerte, su hija le confesó a José Barba que 50 millones de dólares de su madre habían ido a parar a las arcas de la Legión, tras lo cual ella fue abandonada. Barba, maestro del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), abrió el caso canónico contra Maciel en 1998; entró en la orden en 1948, a los 11 años, dejándola en 1962, y en entrevista del cuatro de marzo en la Ciudad de México dijo que “Maciel tenía la costumbre de comprar en efectivo. Tenía 27 cuando compró su primer seminario. En 1950 comenzó a construir el Instituto Cumbres con dinero que Flora le regaló. Ese verano también inauguró el Collegio Massimo en Roma. Tenía 30 años. En 1953 quiso construir un colegio en Salamanca, España; yo estuve allí, pero el obispo estaba enfermo y no pudo poner la primera piedra, así que los trabajos comenzaron en 1954, cuando Maciel compró también para otro seminario el viejo spa de Ontenada con todo y su lago. Todo en efectivo. El padre Gregorio López, sacerdote legionario, me dijo que entregaba el dinero envuelto en papel delgado a Leopoldo Corínez, representante de los hermanos que vendieron una de las últimas propiedades de esa familia. No sé la cantidad exacta”. Luego de 1958 las construcciones de Salamanca se hicieron por la generosidad de Josefita Pérez Jiménez, hija de un ex dictador venezolano.

Pero sin duda fue en Monterrey donde Maciel cosechó de manera más que generosa. Tan pronto como en los años cincuenta, la familia Sada le regaló un Chevrolet de lujo para que lo usara en Roma; Maciel pronto abrió en Monterrey sus escuelas privadas, una para niños y otra para niñas, exportando hacia América su modelo escolar diseñado para atraer familias adineradas que luego entrarían al Regnum Christi, “el Movimiento”, donde además de colectar agresivamente recursos económicos se organizaban grupos de estudio para discutir las cartas y discursos de Maciel.

El escándalo, sin embargo, se desató en la Ciudad de México, y el catalizador de la saga legal y la cobertura mediática es el abogado José Bonilla, quien en 2006 demandó a la Legión por el abuso sexual infligido a su hijo de cinco años por un maestro de la escuela legionaria Oxford: el niño le dijo a su mamá que un maestro había mordido su pene. Luego de buscar ayuda médica, la madre, Lisett Aldrete, fue a hablar con la directora, quien los ignoró, por lo que levantaron una denuncia contra Joaquín Francisco Mondragón Rebello, hoy fugitivo de la justicia. Pero la familia Bonilla, en un hecho sin precedentes, ganó el caso civil y compensación económica contra la Legión. Sentado en una salita soleada, habla con ternura de su hijo, el más pequeño de cinco. Su blog, http://www.conlajusticia.com, es una radiografía de la orden. “El blog”, dice, “es como Raúl me encontró”.

Flora Barragán, una de las millonarias donadoras, con Maciel y el Papa Paulo VI. Foto: Especial

Raúl González Lara Rivas, 29, el segundo de los hijos de Maciel en México, le pidió ayuda legal a Bonilla. Sacerdotes de la Universidad Anáhuac, establecimiento insignia de la Legión en la Ciudad de México, guiaron a Raúl a un fideicomiso que supuestamente Maciel armó para la familia, pero estaba vacío, dijo Bonilla, añadiendo que “la Legión le dio a Raúl la copia de un fideicomiso que supuestamente había sido retirado por Norma (la otra hija en España)”; el abogado cree que los oficiales legionarios trataron de hacer que los medios hermanos se pelearan por la herencia. Mientras la orden juega al ajedrez financiero con Raúl, su petición de compensación por los abusos sexuales que supuestamente sufrió a manos de su padre se ha convertido en un asunto vaticano. En noviembre Bonilla y la familia se encontraron con Ricardo Watty, el visitador mexicano en la investigación sobre la Legión. “Me he visto dos veces con Watty”, dijo Bonilla. “Estaba muy preocupado porque los hijos no tuvieron apoyo. Trató de juntar a las partes para resolver esto; me pareció que tenía instrucciones del Papa o de Bertone (secretario de Estado Vaticano) para arreglar el problema”.

SODANO, EL PROTECTOR DESDE ROMA
Pieza fundamental para cimentar el legado de Maciel en Roma es la universidad Pontificia Atheneaum Regina Apostolorum, y el cardenal Sodano fue central en el crecimiento de ésta y de la Legión: Maciel y Sodano se hicieron amigos en el Chile de los años ochenta, durante la dictadura de Augusto Pinochet. Allí la orden necesitaba para instalarse el permiso del cardenal primado Raúl Silva Henríquez, pero éste tenía una tensa relación con Sodano, entonces Nuncio papal en Chile; Silva se atormentaba por las desapariciones y la tortura características del régimen y Sodano defendía a Pinochet por todos los medios. Además, un grupo importante de obispos chilenos le imploraba a Silva que no admitiera a la Legión, precedida por el mote de Los millonarios de Cristo por su agresividad para colectar dinero. “En una sociedad tan polarizada como Chile”, escriben Andrea Insunza y Javier Ortega en su libro sobre la orden en Chile, “los legionarios encontraron un aliado: el Nuncio apostólico Angelo Sodano”. Al final, Silva capituló ante la presión de Sodano.

José Bonilla ganó su demanda contra la Legión por el abuso sobre su hijo. Foto: René Soto

Años después, en 1989, Sodano, antes de ser nombrado secretario de Estado en el Vaticano, enseñaba inglés en un centro de la Legión en Dublín y tomaba vacaciones en una villa del sur de Italia cortesía de la orden. Siempre huésped de honor en cenas y banquetes de los Legionarios, Sodano se volvió el más fuerte apoyo de Maciel. Glenn Favreau, un abogado de Washington y ex legionario estacionado en Roma, dijo que “Sodano intervenía con oficiales italianos para obtener permisos de rezonificación para construir la universidad” en un plano boscoso del oeste de Roma. Maciel contrataría al sobrino de Sodano como ingeniero consultor de la construcción, pero los legionarios supervisores del proyecto se quejaron con Maciel que el trabajo de Andrea Sodano era lento y malo, y no querían pagarle sus recibos. Hasta que Maciel les gritó: “¡Páguenle, páguenle! ¡Ustedes páguenle!”. Y pagaron. Como uno de los sacerdotes informantes le dijo a este reportero: “¿Sabes que nepotismo viene de la palabra nipote, que es sobrino en italiano?”.

Pero el nepotismo de Sodano viene desde mucho antes. Andrea Sodano es visto como un co-conspirador no indiciado en un fraude de bienes raíces en Estados Unidos, según el agente del FBI que construyó el caso. En 2008 un empresario italiano llamado Rafaello Follieri fue indiciado en Nueva York bajo los cargos de fraude y lavado de dinero en un negocio que llevaba propiedades y parroquias de la Iglesia abandonadas o en ruinas para su venta comercial. Andrea Sodano era el vicepresidente del grupo empresarial de Follieri, y el tío cardenal asistió a la apertura en 2004 de la oficina del grupo en Nueva York, como se recoge en reportes de prensa. National Catholic Reporter informó en marzo tres del 2006 que los folletos de la empresa presumían su “profundo compromiso con la Iglesia Católica y su añeja relación con veteranos miembros de la alta jerarquía vaticana”. Con ese respaldo la firma aseguró el financiamiento del billonario Ron Burkle y sus desarrollos Yucaipa, tras lo cual Follieri comenzó a gastar de inmediato inmensas sumas de dinero en su romance con la actriz Anne Hathaway. Al tiempo que la sociedad Follieri-Yucaipa buscaba propiedades para desarrollar, la oficina de Andrea Sodano en Asti, Italia, mandaba recibos que Raffaello pagaba por giro bancario.

En documentos obtenidos por el FBI se destaca que Sodano cobró 75 mil dólares el 22 de agosto del 2005 por “servicios de ingeniería; el 12 de septiembre 15 mil por trabajo en Atlantic City y luego 80 mil en Orland Park, en la arquidiócesis de Chicago; el 21 de octubre 70 mil en Canyon City (sin precisar en estado); otros 50 mil de nuevo por Orland Park y 75 mil por más “servicios de ingeniería” sin especificar, dando un gran total para ese día de 225 mil dólares. Ninguno de los archivos de una sola cuartilla tiene alguna referencia al trabajo realizado.

José Barba, uno de los ex seminaristas denunciantes de Maciel. Foto: René Soto

En las llamadas semanales con Burkle, Follieri escalaba las demandas de fondos para Sodano, insistiendo en que el Vaticano necesitaba los peritajes para dar la aprobación de la venta de sus propiedades. La sociedad Follieri-Yucaipa le pagó a Andrea Sodano más de 800 mil dólares, hasta que en marzo ocho el cardenal Sodano le envió una queja escrita a Follieri: “Siento es mi deber decirte lo molesto que estoy al escuchar que tu compañía sigue presentándose como una con vínculos con el Vaticano por el hecho de que mi sobrino, Andrea, ha consentido en ocasiones a brindarte sus servicios profesionales de consultoría. No entiendo cómo este molesto malentendido pudo ocurrir, pero es ‘necesario’ que ya no se presente en el futuro. Apelo a tu sensibilidad para que seas cuidadoso respecto a este tema. Le informaré de igual manera a mi sobrino Andrea como a todos los que me han preguntado sobre tu empresa. Te mando mis saludos”.

Cuatro meses después de la carta del cardenal, Raffaello y Andrea volaron a Brasil donde Follieri le entregó un cheque por 25 mil dólares al arzobispo de Salvador Bahía, y otros 85 mil al de Río de Janeiro. “Los beneficiarios de estas transacciones no sabían que Follieri robaba dinero para dárselos”, dice un memorando condenatorio sobre Follieri. En la primavera de 2007, Ron Burkle quiso ver de cerca los reportes de ingeniería de Andrea Sodano. Follieri hizo que un asistente se quedara toda la noche redactándolos y posfechándolos. “Los reportes estaban en italiano”, explica el agente del FBI Theodore Cacioppi. “Eran de entre dos a cinco páginas. Ninguno contenía planos, dibujos técnicos, diagramas, esquemas o nada relacionado a un peritaje de ingeniería”. Los reportes de Sodano eran “casi inútiles, no reflejaban trabajo de ingeniería alguno y con seguridad no valían 800 mil dólares”. El asunto es que mientras Andrea ordeñaba ese negocio, el cardenal Sodano —habiendo prestado su oficina para saludos y parabienes con inversionistas potenciales en la inauguración del grupo de Follieri— comenzó a retractarse: Raffaello Follieri había comenzado a presumirle a nuevos inversionistas que él era el jefe de finanzas del Vaticano.

El ex secretario de Estado Vaticano, cardenal Angelo Sodano, reconocido protector de Maciel e involucrado en sospechosos manejos financieros. Foto: Valentina Petrova/ AFP

Yucaipo demandó a Follieri por 1.3 millones de dólares. Follieri se apresuró a querer pagar pero fue indiciado. El 23 de octubre del 2008, se declaró culpable en 14 juicios de fraude, lavado de dinero y conspiración, y fue condenado a 54 meses en una prisión federal. “Creemos que Studio Sodano (el nombre corporativo de la compañía de Andrea) cobró dinero conseguido por fraude”, confirma el agente del FBI Ted Cacioppi.

Andrea Sodano estaba en la seguridad de su patria italiana cuando Follieri fue arrestado en Nueva York. El documento del gobierno que acusa al segundo de recibir los pagos también dice que el Vaticano recibió “donativos” del fraude, lo que levanta dudas sobre el buen juicio del cardenal Sodano. ¿Que lo impulsó a confiar en un estafador como Follieri? El memorando de condena elaborado por el Procurador General explica: “Follieri creaba la falsa impresión de que tenía ligas con el Vaticano, lo que le permitía conseguir propiedades de la Iglesia a precios de ganga a través de su relación con Andrea Sodano, el sobrino del entonces Secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Angelo Sodano (…) y haciendo donativos no autorizados al Vaticano con dinero de sus inversionistas. Follieri utilizó fondos de los inversionistas para pagarle al sobrino por servicios de ‘ingeniería’ que el sobrino nunca llevó a cabo para que el sobrino pudiera viajar con Follieri al visitar a oficiales vaticanos y así ayudarle a Follieri a obtener accesos en el Vaticano. Fue a través de estos conectes como Follieri pudo estar en las misas Papales y, entre muchos otros, obtener su foto con el papa (…) enseñarles los jardines privados del Vaticano a sus amigos y asociados y arreglar visitas privadas de museos vaticanos”.

El memorando continúa: “Follieri también falsamente manifestó que necesitaba arriba de 800 mil dólares para pagar los reportes de ingeniería preparados por el sobrino. Follieri argumentaba que el Vaticano necesitaba ver esos reportes antes de decidir si venderle o no las propiedades”.

Mientras Follieri encontró un amigo en Andrea Sodano, Maciel encontró otro en el tío de Andrea, el cardenal. Maciel tuvo otros problemas cuando construyó la universidad Regina Apostolorum. Quería el reconocimiento vaticano del más alto nivel, como academia pontificia completa, para que la recién llegada compitiera con las mucho más viejas e históricas Luterana y Gregoriana. Para asegurarse esa certificación, fuentes que pidieron el anonimato dijeron que la Legión en 1999 ofreció un Mercedes Benz al fallecido cardenal Pío Laghi, entonces prefecto de la Congregación para la Educación (y antiguo embajador vaticano ante Estados Unidos). Anonadado, Laghi rechazó la oferta, diciendo: “¡Esto es demasiado!”, según un sacerdote que presenció el intercambio. El sucesor de Laghi, el cardenal polaco Zenón Crocholewski, también les rehusó la certificación por lo cual el cardenal Sodano consiguió un estatus debajo del cotizado por Maciel y la Legión.

Maciel murió en un momento cuando su vida iba en caída libre. A fines del 2008 estaba en un hospital de Miami, de acuerdo a un reportaje del 31 de enero de 2010 de los reporteros Sota y Vidal del diario español El Mundo. Aunque el artículo es pródigo en adjetivos sobre el carácter de Maciel, detalla la crisis que le creó a sus sucesores: en el hospital se reunieron Álvaro Corcuera, Evaristo Sada y otros líderes legionarios. Se reporta que Maciel rehusó la confesión, y sus hombres se estremecieron cuando llegaron dos mujeres: Norma y Normita, la mujer y la hija, ésta de 23 años. Fue entonces cuando Maciel exclamó: “quiero quedarme con ellas”.

El empresario italiano Rafaello Follieri, asociado con Andrea Sodano, sobrino del cardenal, fue indiciado en 2008 por fraude y lavado de dinero . Foto: Jeremy Kost/ AP

El artículo continúa diciendo que los sacerdotes legionarios, alarmados por la actitud de Maciel, llamaron a Roma donde Luis Garza, vicario de la orden, supo que estaba ante un grave problema. Consultó con Corcuera y tomó el primer vuelo a Miami. Le dijo al fundador: “le doy dos horas para venir con nosotros o llamo a la prensa y el mundo entero se enterará de quién es usted”. Y Maciel capituló.

Los legionarios llevaron a Maciel a una casa en Jacksonville, Florida, donde peleó contra los Santos Óleos que intentaba administrarle Corcuera. El artículo dice que Maciel rehusó la confesión final, y afirma que “ya no creía en el perdón de Dios”. Una opinión congruente con la sórdida vida de Maciel pero de la cual no hay prueba alguna aunque, al anunciar el ascenso del fundador al cielo inmediatamente después de su muerte, el alto mando de la Legión llevó la propaganda religiosa a un nivel sin precedentes.

Luis Garza, en un correo electrónico de marzo 15 del 2010 en respuesta a la petición de comentarios para esta entrevista contestó: “entiendo que tendrá muchas preguntas. Pero, como dije en un correo anterior, en este punto con la situación como está no hay mucho que yo pueda añadir. Mis disculpas. Continuaré rezando por todos aquellos que sufrieron por las acciones de Maciel. Y espero que usted y sus lectores nos mantengan en sus oraciones. Rezo por usted y su misión como periodista”.

Jason Berry es el autor de No nos dejes caer en Tentación/ Lead Us Not into Temptation y coautor, con Gerald Renner, de Votos de Silencio/ Vows of Silence, documental que explora la saga del Vaticano y el padre Maciel. Una beca del fondo de The Nation Institute apoyó la investigación de este artículo.

http://www.jasonberryauthor.com

Milenio
18 de abril de 2010

Fundador:
L. Ron Hubbard. Escritor de ciencia-ficción y practicante de las ciencias ocultas y de la magia negra.
Año:
1953

Presidente actual: 
Heber C. Jentzsch
Extensión: 700 centros en 65 países. En 1991 decía tener alrededor de 8 millones de adeptos. Cifras reales son de alrededor de 50 mil.
Clasificación:  Sociológicamente es una secta destructiva.   Teológicamente es una secta compuesta por un sincretismo de budismo, taoísmo, enseñanzas vedas, gnosticismo, filosofías griegas, cristianismo y las enseñanzas de Freud y Nietzsche.

En Estados Unidos se encuentra registrada como religión, en México se presenta como asociación cultural o civil.

Tesis central: Terapias pseudo-científicas para borrar supuestos traumas (engramas) de millones de años de supuestas vidas pasadas con el fin de lograr la felicidad del ser humano al pasar a un estado conocido como “clear” (tetan operante).Ese estado de superhombre sólo se alcanza por medio de la “Tecnología”, cursos especiales y sesiones de auditación en un aparato llamado E-meter, que puede proporcionar solamente la iglesia de Cienciología. Los costos varían de 250 dólares hasta 25 mil siendo común el precio de 500 dólares la hora por auditaciones.
Citando a Ron Hubbard:
En todo el ancho universo no hay ninguna otra esperanza para el hombre sino sólo nosotros” (La Iglesia de la Cienciología
Poderío
Económico:
Esta secta tiene miles de millones de dólares invertidos en editoriales, estudios cinematográficos, edificios en Hollywood e infraestructura en todo el mundo. Ejemplos:

  • Esterling Management ganó 20 millones de usd. en 1988.
  • La Iglesia Tecnología Espiritual en 1987: 503 millones de USD.
  • Hasta 1991 Gastaba 20 millones de USD. al año en abogados para hostigar a sus críticos incluido Los Angeles Times y la revista Time.

Esto es sólo una pequeña muestra de su capacidad financiera. En 1993 sus propiedades en los Estados Unidos se valuaban en 400 millones de dólares y un cálculo aproximado revela que recibe ingresos por 300 millones de dólares cada año.

“La realidad es que esta “iglesia” constituye un fraude global que sobrevive intimidando a sus miembros y críticos con un estilo similar al de la mafia”

Problemática como secta destructiva: 

Citando la revista Time en su número de mayo 6 de 1991: “La Cienciología se nos presenta como una religión pero no es nada más que un terrible fraude mundial”.

Citando al Christian Research Institute: “A esta conclusión se ha llegado después de analizar las denuncias que tiene por robo, espionaje telefónico a más de cien agencias tanto gubernamentales como privadas (en U.S.A.). Hasta llegar al abuso físico y mental de algunos de sus seguidores.”

Time: “11 líderes máximos de la cienciología incluida la esposa del fundador fueron enviados a prisión en los años 80’s por infiltrarse, robar y espiar telefónicamente…para intentar bloquear a quien los investigara”.


TIME:

No group prompts more telephone pleas for help than does Scientology. Says Cynthia Kisser, the network’s Chicago-based Executive Director: “Scientology is quite likely the most ruthless, the most classically terroristic, the most litigious and the most lucrative cult the U.S. has ever seen. No cult extracts more money from its members.” Agrees Vicky Aznaran, who was one of Scientology’s six key leaders until she bolted from the church in 1987: “This is a criminal organization, day in and day out. It makes Jim and Tammy [Bakker] look like kindergarten.”
TIME:
Psychiatrists say these sessions can produce a drugged-like, mind-controlled euphoria that keeps customers coming back for more. To pay their fees, newcomers can earn commissions by recruiting new members, become auditors themselves (Miscavige did so at age 12), or join the church staff and receive free counseling in ex-change for what their written contracts describe as a “billion years” of labor.


John Weldon Especialista de Christian Research Institute reporta casos que incluyen alucinaciones, conducta irracional, desorientación grave de la personalidad, enfermedades físicas y mentales y aun suicidios por el uso de las terapias de la Cienciología.  La Revista Time reporta también suicidios.

Pepe Rodríguez en su libro “El Poder de las Sectas”, comenta el caso de una estafa grave a una mujer de alrededor de 30 años. El mismo junto con una diputada y juez federal de España fueron hostigados, investigados e intimidados por la secta por exponer sus acciones. Finalmente necesitaron escolta policiaca.
Perspectiva Política:  En mayo de 1995 personalidades de la alta política mexicana como Secretarios y Subsecretarios de Estado recibieron cartas y lujoso material de presentación de la secta de la Cienciología con el fin de hacer proselitismo, exhibir sus poderosos recursos y presentar una imagen de agrupación humanitaria, muy diferente a la realidad.