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Los visitadores apostólicos que revisaron las instituciones ligadas a la congregación Legionarios de Cristo propusieron al papa Benedicto XVI nombrar un comisario que intervenga a la orden y lleve a cabo una limpieza interna.
El matutino italiano Il Corriere della Sera dio a conocer ayer la propuesta, en un artículo de portada, según el cual los cinco obispos que investigaron a la Legión coincidieron en pedir al Papa que la intervenga, aunque aún no ha tomado ninguna decisión.
El diario recordó que tras la muerte de Maciel, “culpable de decenas y decenas de abusos sexuales contra menores”, la obra de limpieza seguida “con determinación” por Ratzinger desde que era cardenal, continuará también contra la cúpula de la organización católica.
“Los dirigentes actuales de la Legión estuvieron por decenios junto al fundador creando, según algunos, en torno a él un cinturón de seguridad que impidió, hasta el final de los años 90, de iniciar a echar luz sobre sus intolerables abusos”, dijo el diario.
El artículo insistió en que los cinco obispos visitadores: Ricardo Watty Urquidi (México), Charles Chaput (Denver), Giuseppe Versaldi (Italia), Ricardo Ezzati Andrello (Chile) y Ricardo Blázquez Pérez (España) coincidieron en intervenir en la Legión.
“Es importante precisar que aun no se tomó ninguna decisión, los reportes de los cinco prelados están en posesión del secretario de Estado (del Vaticano), Tarcisio Bertone, y deberán ser ilustrados a fin de mes, o antes”, dijo.
El escrito no descartó la posibilidad del nombramiento de un comisario interno, quizá elegido entre la dirigencia no comprometida.
Además estableció que este personaje tendría plenos poderes y, por ello, también se habla de un cardenal ya jubilado, aunque menor de 80 años, ya que sería todavía un cardenal elector en un hipotético Cónclave.

Notimex

14 de abril de 2010

Rodrigo Vera
“¿Qué quieres que te diga de Marcial Maciel?, era un personaje extraordinario; con vicios privados y virtudes públicas; era de una dimensión genial, en el sentido etimológico; una persona extraordinaria; fuente inagotable de talento y energía. Haría falta Dostoievski para narrar su biografía”. Así abrió una entrevista el historiador Jean Meyer. Escribo el resto.
Maciel tenía encanto para seducir y furia para atormentar; encarnaba al cielo y al infierno. Tenía una personalidad esquizofrénica; doctor Jekyll y mister Hyde. Era dos arcángeles: la luz de Miguel y la oscuridad de Luzbel.
Arturo Jurado, Juan José Vaca y José Barba (víctimas en el nombre del padre) cuentan que luego de fornicar como demonio, oficiaba misa como un santo. Recuerdan que sólo verlo invitaba a creer en él y en Dios. En ese orden.
Maciel, venerado fundador de la Legión de Cristo y el Movimiento Regnum Christi, ingresó al seminario de Montezuma, Nuevo México (que salvó al sacerdocio mexicano en tiempos aciagos); pronto lo expulsaron por sodomita. Se cubrió con la sotana del tío, Rafael Guízar y Valencia, obispo de Veracruz; el prelado lo corrió por sus fechorías. El intrépido Maciel consiguió el auspicio del papa Pío XII; creó una congregación de derecha para contrapesar a la izquierda jesuita. Eugenio Pacelli conoció las primeras denuncias contra Maciel; lo retuvo tres años en Roma; le prohibió viajar a México; la Iglesia impidió investigación alguna; los ofendidos no se atrevieron a hablar, ni el Poder Judicial a sentenciar. Se fraguó una farsa bien disfrazada.

“Juan XXIII rehabilita a Maciel, quien regresa a México como miembro del alto clero católico, con impunidad extraordinaria” —apunta Jean Meyer—. Es inusitado en la historia de la Iglesia que alguien haya engañado a tantos, comenzando con los cinco antecesores del Papa Benedicto.
Marcial Maciel es un caso extraordinario; aún muerto, significa otro fracaso. Suma su historia a los escándalos por abusos sexuales de 5 mil sacerdotes católicos en Estados Unidos, Irlanda y Alemania; aberraciones que han costado a la Iglesia dos mil millones de dólares en compensaciones.

¿La Santa Sede protegió a Maciel? En 1982, la congregación de Maciel aportó una suma sustancial para salvar al Vaticano, principal accionista del Banco Ambrosiano, quebrado por la mafia. Se estima que la Legión de Cristo vale 28 mil millones de dólares, producto del binomio educativo e inmobiliario, en 22 naciones. Marcial Maciel era intocable.
Joseph Ratzinger se toma el asunto como una batalla personal. A medida que profundizan las investigaciones, emerge el daño que Maciel ha causado a la Iglesia católica con sus atrocidades. Las opulentas arcas vaticanas están en riesgo; entre compensaciones y decepciones, merman los caudales.
Las vidas ejemplares de los Santos Varones son opacadas por este personaje siniestro, cuya biografía nada tuvo de varonía y sí de sodomía.
Muchos embaucados, ricos y pobres, todos piadosos, rezan por Maciel… piden a Dios que su alma criminal arda en el infierno.

Cynthia Rodríguez

El Papa Benedicto XVI. En defensa del celibato. Foto: AP
ROMA, 15 de marzo (apro).- Los casos de pedofilia cometidos por sacerdotes católicos de todo el mundo contra menores de edad han provocado en la última semana una especie de paranoia en el Vaticano, donde más que lanzar un ataque unánime en contra y aclarar las medidas que tomarán contra sus víctimas, los jerarcas católicos se muestren a la defensiva: Responden con evasivas y buscan otros argumentos en aras de explicar el por qué de estos delitos.
Por ejemplo, el pasado jueves 11 de marzo, Christoh Schoenborn, Arzobispo de Viena, de donde también han brotado casos de abusos en las últimas semanas (tres padres del monasterio e Kremsmuenster fueron suspendidos de sus funciones por presuntos abusos sexuales en la década de los 80), opinó que la causa de éstos podría tener que ver con el celibato de los padres católicos.
Schoenborn sugirió, en la publicación de su diócesis, que “el celibato eclesiástico explica en parte los actos de pedofilia cometidos por religiosos católicos, surgidos en cascada en Alemania y Austria”.
Un día después de estas declaraciones, Marco Ansaldo, experto en temas del Vaticano del diario italiano Repubblica, publicó que “desde hace ya algún tiempo, el Vaticano ha comenzado a reflexionar seriamente sobre este dogma, que en un futuro muy lejano, de aquí a 50 años, podría ser abolido”.
“Según de cuanto ha sabido Repubblica, la Iglesia está pensando que el día de mañana, que se medirá en decenios, de poder abolir eventualmente la regla del celibato para sus propios integrantes. El trayecto y el estudio, ultra secreto, habría estado afidato a algunos altos representantes de la Congregación para el Clero, guiada de monseñor Claudio Hummes”, publicó Ansaldo.
La reacción por parte del Vaticano no se hizo esperar y fue el mismo viernes que el Papa Benedicto XVI salió a defender el celibato sacerdotal durante un congreso teológico promovido por la Congregación para el Clero, bajo el lema: ‘Fidelidad de Cristo, fidelidad del sacerdote’, donde lo calificó como “la expresión de don de sí a Dios y a los demás”.
“En el modo de pensar, de hablar, de juzgar los hechos del mundo, de servir y amar, de relacionarse con las personas, también en el hábito, el sacerdote debe tener la fuerza profética de su pertenencia sacramental, del su ser profundo”, señaló Ratzinger en un discurso.
Del caso de los pederastas no dijo nada.
La declaración de Ratzinger surgió horas antes de que monseñor Robert Zollitsch, presidente de la Conferencia episcopal alemana, pidiera de nuevo disculpas a las víctimas de los abusos sexuales en Alemania, donde se cuentan al menos 350 casos de abusos en casi todas las diócesis de este país.
En una conferencia de prensa, luego del encuentro que mantuvo una comisión de obispos alemanes con el Papa, Zollitsch aseguró que los sacerdotes de Alemania siguen “profundamente convulsionados por la violencia hacia los menores” por lo que prometió tomar medidas al respecto.
Dijo que aunque en el 2002 la Iglesia alemana había delineado su plan contra la pedofilia era necesario revisarla para reforzar la prevención, mejorar la calidad del personal responsable de las denuncias en las diócesis, crear una oficina nacional para afrontar las denuncias de abuso sexual y sobre todo garantizar máxima colaboración con las procuradurías y los jueces civiles.
Sobre el tema de las denuncias de la iglesia a la magistratura civil, Zollitsch especificó que el episcopado alemán garantizará “la máxima colaboración” y aseguró que el Papa “ha explícitamente confirmado nuestro modo de proceder”.
“Queremos llevar luz a la verdad sin falso respeto por ninguno, aunque haya pasado mucho tiempo atrás, porque las víctimas tienen derecho. La Iglesia alemana está previendo de ayudar a las víctimas y a sus familiares con asistencia humana, psicológica y pastoral adecuada a sus exigencias”, señaló el arzobispo alemán.
Sin embargo, apenas un día antes, el jueves, Gianfranco Girotti, regente de la Penitenciaría Vaticana, dejó claro que “la Iglesia puede absolver a quien se ha manchado del pecado de pedofilia, quien se ha arrepentido sinceramente, mientras el aborto es considerado por la ley eclesiástica un pecado reservado y especial”.
En entrevista concedida al periódico romano El Mensajero, Girotti señaló que aceptando la confesión de un pedófilo arrepentido, el confesor no solo no puede imponerle la autodenuncia, sino que tampoco puede dirigirse a un magistrado para denunciarlo, si además, dijo, se trata de personas consagradas.
El regente de la Penitenciaría Vaticana afirmó que, frente a quienes sean sujetos de desórdenes morales constantes y graves, el confesor puede aconsejar el abandono de la vida eclesiástica.
Por el contrario, de frente al aborto, monseñor Girotti subraya que éste está considerado como un pecado reservado y especial.
“La Iglesia quiere tutelar al máximo la vida de la persona más débil, más frágil… ¿qué hay de más inerme que una vida que ni siquiera ha nacido?”, cuestionó Girotti.

¿También Ratzinger?
Y mientras en el Vaticano batallan con la defensa eclesiástica, surgen nuevos casos. El mismo día en que se llevó a cabo la reunión con los obispos alemanes, el diario liberal de la ciudad de Munich “Sueddeutsche Zeitung” publicó en su versión on line que un sacerdote alemán con antecedentes de abuso sexual a menores había sido asignado, por ese motivo, a trabajar en la comunidad de la iglesia local de Munich, en Baviera, durante el periodo en que el Papa Benedetto XVI era arzobispo de esta misma ciudad y de Freising.
Según la nota, en los años 80 el sacerdote, de quien no se da nombre, fue transferido de Essen (norte de Alemania) a Baviera (sur de Alemania) durante el periodo cuando el actual pontífice Benedicto XVI, en ese entonces cardenal Joseph Ratzinger, era el arzobispo, lo que lo convertía teóricamente en el máximo responsable de cada encargo de misión y transferencia de sacerdotes.
“En Baviera, el padre ya procesado, se abandonó de nuevo a la violencia pedófila y actualmente sigue en su ministerio en el Alta Baviera”, señalaba ya el viernes el portal de este periódico.
Dicho sacerdote, a quien el Sueddeutsche Zeitung no da nombres, estuvo en servicio casi ininterrumpidamente en Baviera de 1980. Antes de Essen, el padre había sido descubierto y denunciado porque habría obligado a un niño, en ese entonces de 11 años, a practicarle el sexo oral.
Luego de haber sido transferido en Baveria, este sacerdote cometió de nuevo abusos contra menores de edad.
De acuerdo con la investigación de dicho periódico, la Iglesia nunca denunció los hechos ante la justicia.
De inmediato la reacción de Federico Lombardi, portavoz de la Santa Sede, no se hizo esperar y antes de que la noticia siguiera su recorrido por el mundo, lanzó un comunicado donde asegura que quien era en ese entonces el Vicario general, Gerhard Grubber, hoy con 81 años, ha asumido toda la responsabilidad por haber elegido confiarle un servicio pastoral a un padre con antecedentes.
Asimismo, desde Bolzano (norte de Italia), también se dio a conocer la experiencia de un exalumno en un convento de esta ciudad, quien, según otro periódico alemán, el Tageszeitung, el muchacho, que en los años de los 60 tenía 15 años, fue víctima de varios favores sexuales por parte de padres que le ofrecían pequeñas cantidades de dinero a cambio.
A diferencia de otras diócesis que no han querido exponer de manera más abierta estos casos, el sitio on line de esta diócesis, puso una dirección de e-mail (molestie@bz/bx.net) para todos los casos que surjan de molestias sexuales y violencia con el fin de ayudar a las víctimas y encontrar a los responsables.
“La diócesis está profundamente amargada y condena todo tipo de abuso. La Iglesia desea aclarar en modo sincero estos hechos, porque las víctimas están en su derecho. Por este motivo la diócesis intenta crear en el sitio de internet diocesano un foro donde vengan examinados eventuales señalizaciones de abuso”, se lee en su portal.
La iniciativa provocó de inmediato la reacción del procurador de Bolzano, Guido Rispoli, quien invitó al obispo a denunciar todos los eventuales episodios de abuso a la magistratura para comenzar las investigaciones penales.
El Vaticano no termina de aclarar su posición frente al tema, pero los casos de pedofilia siguen apareciendo.

Proceso
15 de marzo de 2010


Cynthia Rodríguez y Rodrigo Vera

ROMA.- El escándalo por abusos sexuales cometidos por sacerdotes católicos contra menores de edad alcanzó a Georg Ratzinger, hermano del Papa Benedicto XVI.
Entre 1964 y 1994, Georg Ratzinger fue director musical de la Escuela del Coro de la Catedral de Ratisbona, al sur de Alemania, donde dos sacerdotes fueron condenados por pederastia… y puede haber más casos.
Uno de esos prelados llegó a prisión en 1971, cuando Georg Ratzinger –hermano del Papa Benedicto XVI– ocupaba ese cargo. El caso del otro cura, un profesor de religión, data de 1958.
Fue Gerhard Ludwig Müller, obispo de esa ciudad germana, quien admitió esos hechos en una carta que escribió y publicó en internet el viernes 5 dirigida a los padres de los niños que sufrieron abuso por parte de los religiosos. Müller prometió aclarar los hechos.
“Me enteré de los casos de abusos sexuales ocurridos en la década de los cincuenta, cuando el director del convento en aquella época, por lo que se sabe, estuvo condenado. Después murió. Estamos fuertemente comprometidos para aclarar todos los casos”, dice la carta publicada en la página web de la diócesis de Ratisbona.
Añade: “Por eso vamos a examinar toda la información, las declaraciones y las acusaciones y, con base en lo que está previsto en el reglamento de la Conferencia Episcopal alemana, informaremos al grupo de trabajo sobre los abusos sexuales de la diócesis de Ratisbona”.
Incluso pide “a todos aquellos que supieron de los abusos sexuales a menores por parte de los sacerdotes o de otros empleados de las instituciones religiosas, o a quien pudo ser víctima de abusos, dirigirse a un miembro de la dirección o a la responsable diocesana, la señora Birgit Boehm (teléfono 0941-26338)”.
Y, dirigiéndose a los padres de las víctimas, señala: “Estamos profundamente consternados por los sufrimientos de ese momento, pues somos conscientes de que los niños son el bien más valioso de todos los padres (…) Los que nos confían a nosotros sus hijos, deben tener la certeza de que haremos todo lo que esté a nuestro alcance por respetar y defender la dignidad de sus hijos con un trabajo educativo, serio y responsable (…)”.
El mismo viernes 5 Clemens Neck, vocero del obispado de Ratisbona, reconoció a la agencia de noticias France Presse “que tenía información sobre presuntos abusos cometidos entre 1958 y 1973, en la cual queremos que se conduzca una investigación transparente”. Y agregó que más víctimas de pederastia en esa escuela se están dirigiendo a la arquidiócesis para solicitar ayuda.
Por su lado, Georg Ratzinger, de 86 años, afirmó ese mismo día a Radio Baviera que él nunca tuvo conocimiento de casos de pederastia durante el tiempo que fungió como director musical de esa escuela.
La diócesis de Ratisbona emprenderá una investigación sobre el caso, anunció Neck, y agregó que al obispado no le consta que actualmente sigan cometiéndose abusos en la escuela, pero consideró probable que algunos pederastas de la institución sigan en activo.

“Un problema muy serio”
El Vaticano declaró el viernes 5 que toma “muy en serio” el problema de la pederastia sacerdotal en Alemania, que ha sumido a la Iglesia alemana en una de sus peores crisis, ya que hasta el momento se han detectado 300 casos de ese tipo de abuso sexual.
Ciro Benedettini, vicedirector de la sala de prensa del Vaticano, dijo que la Curia Romana apoyará a todos los obispos alemanes que están atendiendo los casos de pederastia revelados en las últimas semanas.
Señaló que, por lo pronto, apoyarán la petición de la arquidiócesis de Munich para que se designe a un visitador apostólico que investigue los casos de pederastia que se están reportando en la abadía benedictina de Ettal, en Baviera.
A finales de enero, el semanario Der Spiegel provocó un escándalo con la revelación de abusos cometidos en las décadas de los setenta y los ochenta en el prestigioso colegio jesuita Canisius, de la ciudad de Berlín.
Tras esas revelaciones, las denuncias se multiplicaron y salieron a relucir casos que involucran a distintas congregaciones religiosas, como los salesianos, los franciscanos o los palotinos. Se están documentando casos de pederastia en las regiones de Fráncfort, Augusta, Hildesheim, Essen, Bonn y Baviera.
Ni siquiera se salva Munich, donde Joseph Ratzinger –el actual Papa Benedicto XVI– fue arzobispo en los setenta. Ahí, las autoridades civiles ya abrieron las primeras investigaciones, mientras la arquidiócesis del lugar prometió que habrá “tolerancia cero” hacia sus curas pederastas.
El viernes 12, Benedicto XVI recibirá en audiencia privada al presidente del episcopado alemán, Robert Zollitsch, para debatir las medidas a tomar ante esta grave crisis en la Iglesia de ese país.
Tres días después, el lunes 15, se podría dar a conocer el informe de un año de investigaciones realizadas sobre las faltas del padre Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo.
Sin embargo, apenas el jueves 4 el vocero del Vaticano, Federico Lombardi, descartó que pueda esperarse la publicación en “tiempos breves” del resultado final de la auditoría que se realiza a las instituciones ligadas a los Legionarios de Cristo. Dijo que la fase operativa de la visita apostólica concluirá, según lo previsto, a mediados de este mes, pero aclaró que, luego de esa fecha, las autoridades de la sede apostólica deberán continuar con otros pasos del proceso. “Se requiere tiempo, se debe definir si la información es suficiente, si es necesario solicitar un suplemento de investigación. No esperaría tiempos breves para la decisión definitiva”, declaró Lombardi a la agencia Notimex.
También en Holanda la Iglesia católica inició investigaciones por abusos sexuales dentro de sus instituciones. De acuerdo con el diario Nrc Handelsblad, hay al menos 15 denuncias que implican a 10 sacerdotes del colegio salesiano Don Rua di ‘s-Heerenberg. Sin embargo, señala la publicación, podría haber más casos en otros institutos.
El obispo de Róterdam y presidente de la Conferencia Episcopal holandesa, Adrianus Herman van Luyn, inició una investigación, al igual que el ministro de Justicia de ese país, Hirsch Ballin, por los presuntos casos que ocurrieron entre 1959 y 1971.
El mismo viernes 5, los obispos de la Conferencia Episcopal austriaca lanzaron un llamado por la “verdad y justicia” respecto de los abusos sexuales contra menores de edad cometidos por religiosos católicos.
“Frecuentemente los culpables son más protegidos que las mismas víctimas; las heridas causadas de los abusos sexuales son particularmente graves donde existen relaciones de confianza, justo dentro de la familia y de la Iglesia”, señalan los obispos austriacos en un comunicado de prensa.

Proceso
08 de marzo de 2010