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C I E N C I A e r g o   s u m , Revista Científica
Multidisciplinaria de la Universidad Autónoma del
Estado de México, V o l . 10 (1), marzo- junio 2 0 0 3.
Sección de Ciencias Humanas y de la Conducta.

Introducción

En México, la mayoría de las religiones y denominaciones no objetan hacer del conocimiento público el número de miembros con que cuentan. Algunas, de hecho, publican activamente cifras y datos –a menudo imprecisos y/o inflados– con motivos publicitarios. El acceso a la información financiera, sin embargo, no es tan fácilmente asequible para los investigadores de las religiones. En contraste, en otros países existen mecanismos voluntarios de transparencia que facilitan esta labor. Los recientes escándalos por paidofilia en los Estados Unidos repercutieron en México como consecuencia de la globalización de la comunicación. Al hacerlo, evidenciaron que el tema de la conducta sexual de los ministros ante sus feligreses es un tema mejor custodiado que el de las finanzas. Más aún, en el proceso de intentar recabar datos al respecto, son observables interesantes resistencias, esfuerzos para obstaculizar el acceso a dicha información, y estrategias para desautorizar y descalificar cualquier cifra que cuantifique el abuso sexual cometido por ministros. Además de los retos metodológicos que dicho escenario presenta para los investigadores, son interesantes los efectos de la supuesta ausencia de cifras en la discusión pública y en materia de derechos humanos, particularmente el derecho a la información de los feligreses.

No todas las religiones y denominaciones actúan así en todos los países. Por ello existen estudios que sirven como base para tener un acercamiento estadístico que nos permita valorar la extensión y prevalencia de estos fenómenos a nivel global, y cómo se comparan con otros ámbitos del quehacer profesional: por ejemplo, el médico y el psicoterapéutico. Partiendo de la información disponible, se presenta primero una panorámica global que abarca a los Estados Unidos, África y una porción de Europa, con el fin de contextualizar el problema. La segunda parte se enfoca a México. Usando metaanálisis, estudios de campo, datos empíricos y estadísticas, se presenta una aproximación cuantitativa preliminar, y datos cualitativos que se desprenden de las mismas, sobre el abuso sexual cometido por ministros de culto de diferentes afiliaciones.

1. Panorámica global

En su tesis doctoral, Richard Blackman (1984) estudió a 302 ministros metodistas, 404 pentecostales, 300 pastores presbiterianos y 190 clérigos episcopales en los Estados Unidos. El 38.6% del total de su muestra admitió haber tenido “algún tipo de contacto sexual” con uno o más miembros de su Iglesia. El grueso del grupo estudiado se componía de hombres y la gran mayoría de contactos sexuales ocurrieron con mujeres.

Del total, 12.7% de los pastores admitió haber consumado relaciones sexuales con alguna feligresa. En contraste con la cifra de 38.6% en la investigación de Gatrell et al. (1995), sólo 12% de los médicos estudiados había tenido “algún tipo de contacto sexual” con pacientes. La diferencia entre el 38.6% de los ministros evangélicos y protestantes, y el 12% de los médicos, es de 26.6%: más del triple de incidencia.

En Psychology Today, Sherman reportó en 1993 una cifra similar a la de los médicos cuando publicó una investigación sobre el comportamiento de trabajadores sociales, psicólogos y psicoterapeutas. La incidencia de conducta sexual inapropiada con pacientes (no necesariamente coito) resultó ser de entre 7% y 13% (Sherman, 1993). En 1992, una investigación canadiense sobre la ética de médicos familiares, ginecólogos y doctores de otras especialidades había reportado un porcentaje menor al del estudio de 1995 de Gatrell. La cifra fue de 9%, y sin embargo fue considerada escandalosamente alta por las autoridades y la sociedad (ibid.).

El shock que provocó la publicación de esos resultados hizo que se tomaran serias medidas para reducir el índice de profesionales de la salud que se involucraban sexualmente con sus pacientes.

En otra investigación, publicada en el Journal of Pastoral Care, se encontró que por lo menos 14.1% de los pastores de la Convención Bautista del Sur, una de las denominaciones evangélicas más numerosas y conservadoras de los Estados Unidos, ha tenido contactos sexuales. Entre ellos, 70.4% tiene conocimiento de otros pastores dentro de la misma denominación que han tenido este tipo de deslices con miembros (en general del sexo femenino) de su Iglesia.

Por el lado de la feligresía, 24.2% de los pastores bautistas del sur le ha tocado atender a alguna mujer que se ha involucrado en relaciones sexuales con algún ministro de la  misma denominación (Seat et al., 1993).

Una encuesta aplicada a ministros de los Estados Unidos, realizada por la conocida revista Christianity Today, concluyó que 12% de los pastores evangélicos protestantes ha tenido relaciones sexuales fuera del matrimonio durante su ministerio (Leadership, 1988). De ellos, 17% incurrió al mismo tiempo en comportamientos ilícitos al realizarlas con mujeres que se encontraban recibiendo consejería terapéutica directamente bajo su cuidado pastoral (equivalente en cierta forma a una relación médico-paciente). Esto añade al fenómeno, de acuerdo a Marie Fortune (1992), un componente de explotación y abuso de poder.

Por otra parte, la Iglesia Metodista Unida, en un reporte interno publicado en 1990, sacó a la luz que 77% de las mujeres ministros en esa denominación reportaron haber sido objeto de hostigamiento sexual en su ámbito de trabajo;  lo mismo que 37% de las empleadas administrativas y 48% de las mujeres estudiantes de sus seminarios (TUMC, 1990). En el caso de la Iglesia Unida de Cristo, el porcentaje de hostigamiento sexual fue similar (UCWS,1986).

Las cifras anteriores son más significativas si se considera que las denominaciones representadas en los estudios se encuentran entre las más numerosas e influyentes en todo el mundo, y varias se distinguen por enseñar una moral  estricta y conservadora. La estadística comparativa de inmediato permite observar una dimensión particular del problema cuando se tiene en cuenta que en el caso de la profesión médica, la incidencia de casos de abusos es menor en una proporción de uno a tres.

Por otra parte, es interesante notar que el porcentaje de ministros del sexo femenino que son objeto de hostigamiento sexual en la denominación metodista, son superiores a los que se reportan, por ejemplo, en religiones como el judaísmo (CWE, 1993).

En resumen, el porcentaje de abusos a pacientes por parte de profesionales  de la salud en los Estados Unidos es más bajo que en importantes denominaciones evangélicas y protestantes y, como se verá más adelante, que en la Iglesia Católica. Las implicaciones prácticas para los creyentes son claras: corren más riesgo de ser explotados sexualmente por un pastor o un sacerdote, que si acudieran a consultar a su médico o a un psicoterapeuta.

2. Catolicismo: la crisis mundial por la paidofilia

Desde hace más de una década ha sido notorio que amplios sectores del clero de la Iglesia Católica atraviesan por una crisis de ética y credibilidad. Así lo evidenciaron desde 1993 las declaraciones públicas del papa Juan Pablo II que expresaban preocupación por la cantidad de sacerdotes católicos en los Estados Unidos acusados de abusar sexualmente de menores.

Dichas declaraciones ocurrieron poco después de que Jason Berry, un periodista católico, diera a conocer a la opinión pública nacional casos como el del padre Gauthe y otros sacerdotes paidófilos en el estado de Louisiana. Tanto los artículos periodísticos, y eventualmente el clásico libro de Berry (2000), cimbraron a propios y extraños. El problema, evidentemente, era real y muy grave. Para 1997, uno de los casos de pederastia más publicitados por los medios de comunicación terminó con una histórica condena judicial contra la diócesis de Dallas, Texas. Fue sentenciada a pagar una indemnización de cerca de 120 millones de dólares a varias  víctimas de abuso sexual por su papel culposo en el encubrimiento activo del sacerdote Rudolph Koss, quien perpetró violaciones en serie a menores durante un periodo de varios años con conocimiento de sus superiores (Associated Press, 1997; Siglo 21, 1997; Cavestany, 1997).

Actualmente, el investigador católico Richard Sipe estima que alrededor de 6% de los más de 46 mil sacerdotes católicos en los Estados Unidos han cometido actos de abuso sexual contra niños. Esto arrojaría una cifra de alrededor  de tres mil clérigos involucrados exclusivamente en paidofilia.

Dicha cantidad no incluye a diáconos, personal administrativo y laicos en posiciones de liderazgo que han cometido abusos similares, sino sólo a sacerdotes.

Por su parte, la abogada tejana Sylvia Demareset reporta que actualmente hay más de 1,500 sacerdotes formalmente acusados ante la justicia estadounidense de crímenes sexuales contra menores de edad. Sólo en Kentucky existían, hasta el 8 de junio de 2002, 122 nuevas demandas contra sacerdotes pederastas y parroquias responsables de encubrirlos.

Estas cifras, sin embargo, se enfocan casi exclusivamente en paidofilia homosexual. El abuso a niñas y mujeres adolescentes no está incluido, ni tampoco el uso del secreto de confesión para seducir a mujeres adultas, casadas o solteras.

 

Desde hace más de una década ha sido notorio que amplios sectores del clero de la Iglesia Católica atraviesan por una crisis de ética y credibilidad.


Además de la rotación de clérigos paidófilos de parroquia en parroquia –algunos dentro, otros fuera de los Estados Unidos–, hasta fines de diciembre del año pasado la Iglesia Católica de los Estados Unidos había removido formalmente de su cargo al menos a 365 sacerdotes acusados de abuso a menores. La mayoría, sin embargo, mantuvieron su estatus oficial de sacerdotes. De enero a junio de 2002 –en medio del escándalo actual por encubrimiento a sacerdotes pederastas que inició en la diócesis de Boston– han sido retirados de su cargo por la Iglesia otros 218 curas. La mayoría de ellos tenían ya expedientes parroquiales con denuncias de agresiones a menores. Desde enero de 2002, se han presentado alrededor de 300 demandas civiles contra iglesias y parroquias católicas en 16 estados de la Unión Americana. También han renunciado algunos obispos –como el de Palm Beach, Florida– acusados de abusos sexuales contra seminaristas ocurridos hace tiempo.

Fundador:
L. Ron Hubbard. Escritor de ciencia-ficción y practicante de las ciencias ocultas y de la magia negra.
Año:
1953

Presidente actual: 
Heber C. Jentzsch
Extensión: 700 centros en 65 países. En 1991 decía tener alrededor de 8 millones de adeptos. Cifras reales son de alrededor de 50 mil.
Clasificación:  Sociológicamente es una secta destructiva.   Teológicamente es una secta compuesta por un sincretismo de budismo, taoísmo, enseñanzas vedas, gnosticismo, filosofías griegas, cristianismo y las enseñanzas de Freud y Nietzsche.

En Estados Unidos se encuentra registrada como religión, en México se presenta como asociación cultural o civil.

Tesis central: Terapias pseudo-científicas para borrar supuestos traumas (engramas) de millones de años de supuestas vidas pasadas con el fin de lograr la felicidad del ser humano al pasar a un estado conocido como “clear” (tetan operante).Ese estado de superhombre sólo se alcanza por medio de la “Tecnología”, cursos especiales y sesiones de auditación en un aparato llamado E-meter, que puede proporcionar solamente la iglesia de Cienciología. Los costos varían de 250 dólares hasta 25 mil siendo común el precio de 500 dólares la hora por auditaciones.
Citando a Ron Hubbard:
En todo el ancho universo no hay ninguna otra esperanza para el hombre sino sólo nosotros” (La Iglesia de la Cienciología
Poderío
Económico:
Esta secta tiene miles de millones de dólares invertidos en editoriales, estudios cinematográficos, edificios en Hollywood e infraestructura en todo el mundo. Ejemplos:

  • Esterling Management ganó 20 millones de usd. en 1988.
  • La Iglesia Tecnología Espiritual en 1987: 503 millones de USD.
  • Hasta 1991 Gastaba 20 millones de USD. al año en abogados para hostigar a sus críticos incluido Los Angeles Times y la revista Time.

Esto es sólo una pequeña muestra de su capacidad financiera. En 1993 sus propiedades en los Estados Unidos se valuaban en 400 millones de dólares y un cálculo aproximado revela que recibe ingresos por 300 millones de dólares cada año.

“La realidad es que esta “iglesia” constituye un fraude global que sobrevive intimidando a sus miembros y críticos con un estilo similar al de la mafia”

Problemática como secta destructiva: 

Citando la revista Time en su número de mayo 6 de 1991: “La Cienciología se nos presenta como una religión pero no es nada más que un terrible fraude mundial”.

Citando al Christian Research Institute: “A esta conclusión se ha llegado después de analizar las denuncias que tiene por robo, espionaje telefónico a más de cien agencias tanto gubernamentales como privadas (en U.S.A.). Hasta llegar al abuso físico y mental de algunos de sus seguidores.”

Time: “11 líderes máximos de la cienciología incluida la esposa del fundador fueron enviados a prisión en los años 80’s por infiltrarse, robar y espiar telefónicamente…para intentar bloquear a quien los investigara”.


TIME:

No group prompts more telephone pleas for help than does Scientology. Says Cynthia Kisser, the network’s Chicago-based Executive Director: “Scientology is quite likely the most ruthless, the most classically terroristic, the most litigious and the most lucrative cult the U.S. has ever seen. No cult extracts more money from its members.” Agrees Vicky Aznaran, who was one of Scientology’s six key leaders until she bolted from the church in 1987: “This is a criminal organization, day in and day out. It makes Jim and Tammy [Bakker] look like kindergarten.”
TIME:
Psychiatrists say these sessions can produce a drugged-like, mind-controlled euphoria that keeps customers coming back for more. To pay their fees, newcomers can earn commissions by recruiting new members, become auditors themselves (Miscavige did so at age 12), or join the church staff and receive free counseling in ex-change for what their written contracts describe as a “billion years” of labor.


John Weldon Especialista de Christian Research Institute reporta casos que incluyen alucinaciones, conducta irracional, desorientación grave de la personalidad, enfermedades físicas y mentales y aun suicidios por el uso de las terapias de la Cienciología.  La Revista Time reporta también suicidios.

Pepe Rodríguez en su libro “El Poder de las Sectas”, comenta el caso de una estafa grave a una mujer de alrededor de 30 años. El mismo junto con una diputada y juez federal de España fueron hostigados, investigados e intimidados por la secta por exponer sus acciones. Finalmente necesitaron escolta policiaca.
Perspectiva Política:  En mayo de 1995 personalidades de la alta política mexicana como Secretarios y Subsecretarios de Estado recibieron cartas y lujoso material de presentación de la secta de la Cienciología con el fin de hacer proselitismo, exhibir sus poderosos recursos y presentar una imagen de agrupación humanitaria, muy diferente a la realidad.


¿Es Cristiano el Mormonismo? Esto tal vez parece ser una pregunta enigmática para muchos mormones al igual que para algunos cristianos. Los mormones dirán que ellos incluyen la Biblia en la lista de los cuatro libros que reconocen como Las Escrituras, que su creencia en Jesucristo forma parte central de su fe, y que esto está indicado por su nombre oficial, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Además, muchos cristianos han escuchado al Coro del Tabernáculo Mormón cantar himnos cristianos, y han quedado impresionados con la dedicación de los mormones en cuanto a sus reglas morales y su fuerte estructura familiar. ¿No implica esto que el mormonismo es una religión cristiana?
Para contestar esta pregunta de una manera correcta e imparcial, tendremos que comparar cuidadosamente las principales doctrinas del mormonismo con el cristianismo bíblico. Haremos esta comparación en diez áreas básicas e importantes de doctrina.
  1. La Biblia enseña y los cristianos a través de las edades han creído que hay sólo un Dios, vivo y verdadero y que aparte de Él no hay otros dioses. (Deuteronomio 6:4; Isaías 43:10,11; 44:6,8; 45:21,22; 46:9; Marcos 12:29-34).
    En contraste, el mormonismo enseña que hay múltiples dioses, y que nosotros, como seres humanos, podemos llegar a ser dioses en el Reino Celestial (History of the Church, 6:306; Teachings of Spencer W. Kimball, 28, 51-53; Doctrinas de Salvación, 2:58).
  2. La Biblia enseña y los cristianos a través de las edades han creído que Dios es Espíritu (Juan 4:24; I Timoteo 6:15,16), que no es un hombre (Números 23:19; Oseas 11:9; Romanos 1:22,23), y que siempre (eternamente) ha existido como Dios -omnipotente, omnipresente y omnisciente (Salmo 90:2; 139:7-10; Isaías 44:6-8; Apoc. 19:6; Mal. 3:6). En contraste, el mormonismo enseña que Dios el Padre fue un hombre como nosotros, y que Él progresó hasta llegar a ser un dios, y ahora tiene un cuerpo de carne y hueso. José Smith dijo, “Dios una vez fue como nosotros ahora, es un hombre glorificado, y está sentado sobre su trono allá en los cielos” (Las Enseñanzas del Profeta José Smith, 427; véase también, Doctrina y Convenios 130:22 que dice, “El Padre tiene un cuerpo de carne y huesos, tangible como el del hombre;” también
    Artículos de Fe, 46.).
  3. La Biblia enseña y los cristianos a través de las edades han creído que Jesús es Dios (Juan 1:1, 14; Romanos 9:5; Colosenses 2:9), y el Creador de todas las cosas (Juan 1:3; Colosenses 1:15-17; Hebreos 1:2). Aunque nunca ha sido menos que Dios, en el tiempo indicado puso a un lado la gloria que compartía con el Padre (Juan 17:4, 5; Filipenses 2:6-11) y fue hecho “semejante a los hombres” para lograr nuestra salvación; su encarnación se hizo realidad cuando fue concebido sobrenaturalmente por obra del Espíritu Santo, y nació de la virgen María (Mateo 1:18-23; Lucas 1:34, 35). En contraste, el mormonismo enseña que Jesucristo es nuestro hermano mayor, y que progresó hasta llegar a ser un dios. El fue procreado en espíritu por medio del Padre Celestial y una madre celestial, y fue concebido físicamente por el Padre Celestial y una madre terrenal. La doctrina mormona afirma que Jesús y Lucifer (Satanás) son hermanos (Principios del Evangelio, 15-16).
  4. La Biblia enseña y los cristianos a través de las edades han creído que el Espíritu Santo es Dios y es omnipresente (1 Reyes 8:27; Salmo 139:7-10; Jeremías 23:24; Hechos 5:3,4). En contraste, el mormonismo enseña que el Espíritu Santo “es un espíritu con la forma de un hombre … el Espíritu Santo tiene forma y dimensiones. El no llena la inmensidad del espacio y no puede estar presente en todas partes al mismo tiempo, personalmente.” Sólo “su poder se manifiesta en todo lugar al mismo tiempo” (Doctrinas de Salvación, 1:36, 38; también Principios del Evangelio, 34).
  5. La Biblia enseña y los cristianos a través de las edades han creído que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no son Dioses distintos, sino que son Personas distintas dentro de la Deidad trina y una formando un sólo Dios. Por todo el Nuevo Testamento el Hijo y el Espíritu Santo, al igual que el Padre, son identificados individualmente como Dios, y cada uno funciona como Dios (el Hijo: Marcos 2:5-12; Juan 20:28; Filipenses 2:10,11; el Espíritu Santo: Hechos 5:3,4; 2 Corintios 3:17, 18; 13:14), pero al mismo tiempo la Biblia enseña que hay solamente un Dios (véase punto número 1). En contraste, el Mormonismo enseña que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo “constituyen tres personajes distintos y tres Dioses” (Enseñanzas del Profeta José Smith, 460, También véase Artículos de Fe, 45).
  6. La Biblia enseña y los cristianos a través de las edades han creído que la caída de Adán fue un gran mal, y que por medio de dicha caída, el pecado entró al mundo, poniendo a todo hombre bajo la condenación y la muerte. Aunque todos los hombres nacen con una naturaleza pecaminosa, serán juzgados individualmente por los pecados que cometan (Ezequiel 18:1-20; Romanos 5:12-21).En contraste, el mormonismo enseña que “la Caída fue un paso necesario para el plan de vida y causa de grandes bendiciones para toda la humanidad.” (Príncipios del Evangelio, 31; también Doctrinas de Salvación, 1:108; Libro de Mormón, 2 Nefi 2:25).
  7. La Biblia enseña y los cristianos a través de las edades han creído que somos salvos solamente por gracia, y esto es completamente aparte de cualquier obra (Efesios 2:8-9). La ley moral fue dada para que el hombre se diese cuenta de su incapacidad total de satisfacer las demandas de un Dios justo. (Romanos 3:20; 5:20; 7:7,8; Gálatas 3:19). La ley ceremonial (los sacrificios) fue dada como símbolo de la provisión del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo (Juan 1:29; Hebreos 9:11-14; 10:1-14). No podemos contribuir nada a nuestra salvación porque aparte de Cristo estamos espiritualmente “muertos en nuestros pecados”(Efesios 2:1,5); Un resultado de la salvación es que Dios nos da un corazón nuevo que desea obedecer sus leyes. La salvación no es por fe y las buenas obras, sino que una fe que salva produce buenas obras. (Sin la evidencia de une vida cambiada, un testimonio de fe en Jesucristo es puesto en duda; el ser salvo sólo por la gracia de Dios no significa que podemos vivir como queramos – Romanos 6.). En contraste, el mormonismo enseña que todo hombre recibirá la salvación, cosa que ellos definen como la “unión inseparable del cuerpo y el espíritu que viene como resultado de la expiación y resurrección del Salvador,” (Principios del Evangelio, 346-347). Pero, para obtener suma salvación, lo que ellos llaman exaltación, que es “morar en la presencia de Dios,” (Doctrinas de Salvación, 2:12) la persona “debe perseverar fielmente en guardar todos los mandamientos del Señor.” (Principios del Evangelio, 285) Las obras son requisitos para poder morar en la presencia de Dios. (Tercer Artículo de Fe; Docrtrinas de Salvación, 2:5).
  8. La Biblia enseña y los cristianos a través de las edades han creído que el propósito principal de la expiación de Jesucristo es proveer la solución al problema del pecado que trae muerte a cada hombre. Tomando los pecados personales de todos los hombres – pasado, presente y futuro – en Su cuerpo en la cruz (1 Pedro 2:24), Cristo, como el Cordero de Dios sin mancha, cumplió cabalmente con las demandas de justicia divina en cuanto a nuestros pecados. De esta manera podemos ser perdonados y restaurados a la comunión con Dios (2 Corintios 5:21). En contraste, el mormonismo enseña que por la expiación de Jesucristo “todos los hombres son redimidos de la muerte física y de la tumba…” (Doctrinas de Salvación, 1:118; Artículos de Fe, 92) De esta manera la muerte de Jesús solamente garantiza que todo hombre resucitará; algunos para exaltación y otros para condenación.
  9. La Biblia enseña y los cristianos a través de las edades han creído que la Biblia es la única, final e infalible Palabra de Dios (2 Timoteo 3:16; Hebreos 1:1,2; 2 Pedro 1:20, 21) y que permanecerá para siempre (1 Pedro 1:23-25). Vemos la mano de Dios en la preservación providencial del texto de la Biblia, cosa que fue confirmada de una manera maravillosa por el descubrimiento de los Rollos del Mar Muerto (o Rollos de Qumram). En contraste, el mormonismo enseña que se han perdido muchas verdades de la Biblia, que es corrupta y que no contiene la plenitud del evangelio. (Enseñanzas del Profeta José Smith, 4-5, 404; Libro de Mormón, 1 Nefi 13:26-29).
  10. La Biblia enseña y los cristianos a través de las edades han creído que la iglesia verdadera fue establecida por Jesús con su divino poder, y por esto la iglesia nunca pudo ni podrá desaparecer de la tierra (Mateo 16:18; Juan 17:11; 1 Corintios 3:11). Cristianos y evangélicos admiten que ha habido corrupción en la iglesia de vez en cuando, pero creen que siempre ha existido un remanente de personas quienes han guardado los principios del evangelio.En contraste, el mormonismo enseña que hubo una gran y total apostasía en la iglesia establecida por Jesucristo; este estado de apostasía continúa hasta hoy excepto entre aquellos que han llegado a un conocimiento del evangelio restaurado por la Iglesia Mormona (Doctrinas de Salvación, 3:249-273).
Conclusión: Los puntos anteriores que aparecen en letras itálicas (puestos en letra bastardilla) constituyen el evangelio comúnmente creido por todos los cristianos através de las edades, sin importar denominación alguna. Esto es distinto a otras religiones como el mormonismo, que mientras pretenden ser cristianos en sus creencias y prácticas, dan más autoridad a otras escrituras que a la Biblia, enseñan doctrinas que contradicen la Biblia, y tienen creencias que nunca fueron enseñadas por Jesucristo. La mayoría de estas sectas se han originado en los últimos 200 años (la Ciencia Cristiana, los Testigos de Jehová, los Mormones, etc.), y estas sí representan una apostasía.
Los mormones y los cristianos tienen en común importantes términos bíblicos, igual que muchos conceptos morales. Sin embargo, los puntos ya mencionados son algunos ejemplos de las múltiples diferencias fundamentales e irreconciliables entre el cristianismo bíblico y el mormonismo. Mientras que estas diferencias no prohiben que seamos amigos con los mormones, no podremos considerarlos hermanos en Cristo. La Biblia nos advierte que vendrán falsos profetas quienes predicarán “otro evangelio,”con “otro Jesús,” testificado por “otro espíritu” (2 Corintios 11:4,13-15; Gálatas 1:6-9). La iglesia mormona dice que su Libro de Mormón es “Otro Testamento de Jesucristo.” Creemos que en realidad es más bien, “Un Testamento de Otro Jesús,” y que el mormonismo no es cristiano.
MIEMBROS POTENCIALES
Podría considerarse que casi cualquiera es un miembro potencial de una secta en un período vulnerable de su vida. Las investigaciones muestran que no hay un “tipo” propenso a unirse a las sectas, ni tampoco el ser miembro implica una condición psicopatológica previa. Más bien, cualquiera que pasa por un período de vulnerabilidad en su vida (v.g. un período de transición, tiempo de pérdidas, o períodos de soledad) queda abierto a su persuasión e influencia. Aunque el período de vulnerabilidad sea transitorio, si un miembro de una secta se aparece y con destreza e insistencia emplea señuelos simples y procedimientos de control durante esos períodos el individuo puede ser influenciado fácilmente. Las depresiones leves a moderadas son la causa más frecuente de vulnerabilidad para los engaños de las sectas. Cuando un joven está deprimido por algún desengaño reciente, una pérdida, o algún fracaso, el ofrecimiento que hace el miembro de la secta de un grupo que aceptará a la persona incondicionalmente, una manera supuestamente positiva y sencilla de mejorarse a sí mismo, y los medios para ayudar a la humanidad, lo hace más propenso a ser atraído más en este momento que en otro.
AGENTES DE ESTRÉS
Otro tipo de vulnerabilidad se desarrolla cuando un joven se empieza a sentir abrumado por la cantidad de elecciones complejas que tiene que decidir en su adolescencia, al principio de su edad adulta. Además de esas decisiones personales que tienen que tomar, muchos adolescentes están tratando de asirse de valores, creencias y propósitos. Las numerosas elecciones que tiene que tomar un adolescente, lo ambigua que es la vida en esa edad, lo complejo del mundo y la cantidad de conflictos asociados a la vida diaria pueden ser abrumadores. Muchos ex-miembros de sectas informan que ciertas clases que tomaron en preparatoria o al principio de la carrera, contribuyeron en gran medida a su confusión. Generalmente, describen clases, algunos maestros y algunas experiencias que sintieron que les quitaron la estabilidad sobre sus puntos de vista del mundo y, como consecuencia, sintieron necesidad de encontrar con quién afiliarse y medios sencillos que hicieran que la vida funcionara. Literalmente se sentían en un laberinto con tantas cosas y estaban asustados por la complejidad de las que parecían interminables decisiones que debían de tomar. Sin la intención de hacerlo se encontraron inmersos en un grupo que ofrecía caminos sencillos y “garantizados”. En ocasiones a los jóvenes les fue entregada una invitación o un volante en la calle o en la universidad, o alguien se les acercó en el instituto para que asistieran a una reunión y, en poco tiempo fueron inducidos a unirse a algún tipo de secta.
Otra forma de atraer se da en los campi en conferencias sobre los supuestos beneficios de la meditación, fundamentada científicamente, lo cual pronto los llevará a unirse a una secta. Otros jóvenes son abordados directamente y se les invita a asisitr a algún evento atractivo para personas de su edad. Una secta muy grande tiene una banda de rock que da la vuelta a todo el país y sirve de atracción en grandes centros comerciales y en lugares de grandes concentraciones; miembros de la secta se acercan personalmente e invitan a los jóvenes a su centro de operaciones en la localidad. Otros jóvenes son reclutados mientras van camino a casa o aún en el extranjero. Esto es así porque están en un estado de transición en todas sus formas, y esto aumenta la apertura para ser persuadido o influenciado.
CONFIANZA, INGENUIDAD Y PERSUASIÓN
Las sectas buscan personas amistosas, obedientes, altruistas y maleables porque son fáciles de persuadir y de manejar. A las sectas no les interesan los jóvenes recalcitrantes, desobedientes y egoístas; esta clase de individuos son muy difíciles de moldear a los controles estrictos y a las disciplinas tan fuertes de estas organizaciones, que usan el sentimiento de culpa y la presión social como sus principales métodos de control.
Los jóvenes duros, insolentes, egoístas, o los que tienen una cultura callejera son difíciles de cambiar; no confían en los demás o sencillamente no se dejan llevar por la insistencia ni por los ofrecimientos de alguien. Estos jóvenes han sido tratados duramente por la vida y no confían en la gente que trata de influir en ellos, por lo tanto no son proclives a la complacencia. Desconfían de las ofertas de compañerismo instantáneo, del vivir en grupo, del trabajo de apariencia altruista y del sentido de seguridad. Es probable que estos jóvenes hayan sido engañados, que hayan experimentado el trajín callejero o el estafar en los trabajos; perciben por experiencia que las personas que se les acercan con propuestas tienen una doble intención, una superficial y una escondida. Pero el individuo confiado, y aquél con una vida protegida, es más fácil que responda sin un pensamiento crítico adecuado sobre qué hay detrás de los ofrecimientos y aseveraciones de la gente.
Algunas de las sectas más grandes tienen manuales para enrolar que describen diferentes tipos de personas y cómo establecer confrontaciones para reclutar. Los miembros de las sectas están entrenados en métodos de persuasión para acercarse a miembros potenciales. Algunas sectas asignan miembros para reclutar en secundarias y preparatorias, en los alojamientos y fuera de las oficinas de consejería de las universidades. La venta del programa de las sectas se hace con métodos de persuasión bien calculados. Las prácticas de reclutamiento contradicen el mito de que la gente se une libremente a la secta.
Existe una secta grande que para engañar a la gente ofrece pruebas gratis de personalidad para aprender a comunicarse mejor. Nadie obtiene nunca un resultado aceptable; en cambio, a cada uno se le dice que tiene una terrible necesidad de ayuda y que sólo esa organización en particular la puede proveer y que sin tal ayuda la estabilidad psicológica del individuo se pondrá peor. En este punto el joven “comprador” no se da cuenta que está uniéndose a una religión. Hay otros grupos más abiertos respecto a su esencia pero no proveen suficiente información de lo que hay en el fondo. La mayoría de las personas que se unen a sectas tienen muy poco conocimiento de lo que les va a suceder. Es raro que un miembro nuevo dé su consentimiento basado en una información completa. El individuo está generalmente haciendo un consentimiento emocional por las tácticas persuasivas.
ADHIRIÉNDOSE A LA SECTA
En las sectas las personas son expuestas gradualmente a una serie de conferencias, de eventos y de experiencias que paso a paso los cortan de su pasado. Llegarán a aceptar la idea de que su familia y su pasado han sido “malos”. Llegarán a pensar que para sobrevivir y para ayudar al mundo, deben dar su vida al líder sectario, el cual poseé conocimientos, hechos, talentos y una misión especial en la vida.
Los miembros nuevos cambian de un modo tan gradual que no lo notan. Sin embargo, eventualmente, ya no visitan ni le escriben a su familia ni a sus amigos. Pueden abandonar la escuela o ésta puede ser relegada a tal punto que se vuelve imposible seguir adelante con las tareas de la escuela porque las actividades de la secta ocupan todo el tiempo.
MANIPULACIÓN DEL PENSAMIENTO
Cuando uno crece es casi imposible no tener sentimientos mezclados acerca de nuestros padres. Aún los padres más amorosos han tenido enfrentamientos con sus hijos adolescentes que dejan sentimientos de enojo que se recuerdan, y hay padres con hábitos o peculiaridades que pueden ser agravantes. Las sectas abonan estas ambivalencias normales.
Por ejemplo, hay una secta grande que hace que sus miembros se vuelvan vegetarianos, que usen ropa de colores claros y que adopten ciertas formas rítimicas de cantar. Pronto a los nuevos miembros se les enseña a referirse a sus padres como “los padres que comen carne y que usan ropas impías” (rojas, amarillas y negras), que “intelectualizan” y no son “iluminados”. Los miembros nuevos de la secta empiezan a romper vínculos con la gente que come carne, que usa ropa de colores obscuros, evitan los pensamientos críticos y reflexivos acerca del grupo (no “intelectualizan”) y ocupan su mente casi todo el tiempo en sus cánticos internos.
EFECTOS EN LA FAMILIA
De los hermanos de los miembros de las sectas rara vez se habla, sin embargo, se deben tener en mente cuando un doctor o cualquier otro consultor trabaja con una familia. A menudo los hermanos se ven involucrados en una representación tipo “hijo pródigo”. Los hijos les quieren decir a los padres, “¿Por qué no me haces caso? ¿Por qué todo el tiempo y el cariño es para el que está en la secta?”
Muchas veces los hermanos están enojados y desilusionados con el miembro de la secta. Por lo general no se dan cuenta de los engaños que se asocian con el reclutamiento de la secta, la fuerte presión social y psicológica que tienen que soportar los miembros mientras están en la secta, ni el temor que se les inculca concerniente a abandonar el grupo. Los hermanos traen a la memoria recuerdos de infancia de desilusiones y enojos hacia el individuo e internamente viven la injusticia que parece estar transpirando. Están en la escuela, en el trabajo, ayudando a la familia y, sin embargo, los padres casi centran toda su atención al haber perdido un hijo en una secta. Mucho bien se podría hacer si los padres pudieran ser aconsejados para que entendieran los resentimientos ocultos que abrigan los hermanos por la atención excesiva que recibe el miembro ausente que está en la secta.
SECTAS, MATRIMONIO Y DIVORCIO
Algunas sectas arreglan matrimonios entre los miembros, a veces con propósitos de inmigrar, o para tener un control más estricto sobre los miembros por parte del líder, que puede formar parejas. Cuando nacen los hijos y uno de la pareja deja la secta y el otro se queda, sale a colación el tema de la custodia por parte del grupo. Se han registrado muchos casos en que el padre que abandonó la secta busca ayuda legal para asegurar los derechos de visita y custodia, con el fin de lograr algún control sobre la educación, salud y cuidados del hijo o hijos que se quedaron en la secta. Los médicos que en tales ocasiones son a menudo consultados, deben tener un conocimiento sólido acerca de las prácticas de las sectas, porque algunos grupos tienen “respuestas” escritas que los padres que están en la secta dan a los de afuera, que hacen que las prácticas de la secta se vean diferentes de lo que realmente son.
LAS SECTAS COMO FENÓMENO INTERNACIONAL
El crecimiento de las sectas y sus efectos sobre los jóvenes, la familia, la vida, y en ciertas áreas políticas y económicas en las dos últimas décadas, han llamado la atención pública. Sin embargo, no es sino hasta hace poco que los ciudadanos han tomado conocimiento de su impacto en nuestra sociedad. Algunas sectas han crecido tanto y son tan ricas que sus posesiones afectan los impuestos locales porque una gran cantidad de las propiedades de la secta están exentas de impuestos.
FUENTES DE INFORMACIÓN
Hasta hace pocos años los profesionistas de la salud, los clérigos, los educadores y las familias tenían pocos lugares o personas a quien consultar sobre como tratar asuntos relacionados con las sectas. Actualmente hay muchos que fueron miembros de sectas y muchas organizaciones que pueden dar asesoría y ayuda a los practicantes y a las familias. Las fuentes citadas al final de este capítulo pueden ser útiles a cualquiera que esté buscando información sobre sectas. The American Family Foundation (La Fundación de la Familia Americana) publica el diario Cultic Studies Journal y otros materiales sobre sectas. El grupo nacional FOCUS (Former Cult Members Support Network – Red de Apoyo de Antiguos Miembros de Sectas) también puede ayudar a dirigir a doctores y a otros profesionales, a antiguos miembros de sectas en todo el país. Ellos pueden proveer información y ayuda directa a las familias de jóvenes que se hayan unido a una secta. Las familias, los profesionistas de la salud y otros, pueden también encontrar gente en sus propias localidades quienes les pueden ayudar con información acerca de sectas, los procedimientos de las mismas y con familias que tengan miembros en dichos grupos.

La difusión de las sectas empezó a finales de los 60’s, pero no fue sino hasta el trágico suicidio/asesinato de 913 ciudadanos norteamericanos en Guyana en el año de 1978, que la gente empezó a dirigir su atención a la tremenda influencia que los líderes de las sectas pueden tener sobre sus seguidores.

A partir de entonces, infinidad de familias en los Estados Unidos y en otros lugares, han tenido que lidiar con el problema que se suscita cuando un miembro de la familia se involucra en una secta.
La primera oleada de sectas en los Estados Unidos tendió a reclutar jóvenes entre los 18 y 25 años de edad.
La mayoría de ellas eran sectas religiosas. En poco tiempo la variedad de sectas aumentó y el rango de edad en las personas reclutadas se amplió. 
Las familias buscaron la ayuda de profesionistas, clérigos y educadores para poder hacer frente al fenómeno de las sectas.
TIPOS DE SECTAS
Las primeras sectas que florecieron entre finales de los 60’s y principios de los 70’s tenían una tendencia religiosa, debido a esto algunas personas erróneamente piensan que todas las sectas son de carácter religioso. Sin embargo, hay sectas políticas, sectas psicológicas, grupos que viven en comunas que se convierten en sectas, sectas de OVNI’s, sectas de mujeres liberales separatistas, y sectas de dietas, de salud, filosóficas y sectas satánicas, sólo por mencionar algunas.
INQUIETUD PÚBLICA
La inquietud pública se ha concentrado en las actividades de reclutamiento, en los cambios aparentes de personalidad reportados como resultado de la afiliación a la secta, y en el conocimiento que tiene el público en general sobre reportes de abusos de infantes, muertes, crímenes extraños y actos de terrorismo asociados a las sectas.3 Además de esto, los padres están preocupados por los “años perdidos” que los jóvenes han pasado en algunos de estos grupos.
Como cualquier otra organización, cada secta debe ser evaluada por su conducta. Las sectas varían desde grupos relativamente benignos, hasta otros cuyos antecedentes están repletos de asuntos ilegales, incluyendo el asesinato. Como cada grupo es considerado en forma individual, la atención debe concentrarse en su conducta y comportamiento, no en sus creencias. La Primera Enmienda protege de manera absoluta el derecho de creencia, pero deja que la conducta de todos los ciudadanos y de los grupos quede abierta a un examen público y a los requisitos de la ley.4
Las sectas han sido estudiadas desde distintos puntos de vista: teológicos, sociales, psicológicos y legales; sin embargo, una de las visiones globales más acertadas ha sido dada por un Doctor que analizó las sectas desde el punto de vista de la salud pública.5
LOS MIEMBROS DE LAS SECTAS
Las peticiones de asesoría a doctores, y a otros, no se limitan a saber qué hacer con los jóvenes y adolescentes que se han unido a sectas. Generalmente, cuando una persona deja una secta pero tiene a sus hijos y a su pareja aún dentro del grupo, ese individuo puede buscar consulta legal, médica y psicológica sobre sus derechos con respecto a sus hijos. Los abuelos también pueden estar preocupados por el bienestar de sus nietos cuando están siendo educados en sectas; y finalmente, hay hijos adultos que a menudo buscan ayuda sobre qué hacer cuando sus padres ancianos fueron enrolados por sectas. Debido a lo amplio y complejo de los temas involucrados cuando se habla de sectas, aquí nos vamos a concentrar en lo que tiene que ver con los jóvenes.
LA PENETRACIÓN DE LAS SECTAS
Se calcula que en los Estados Unidos, en las dos últimas décadas, 20 millones de personas han estado involucradas en una u otra de las 5,000 sectas, o grupos semejantes a sectas, reportados en este país. Estos grupos fluctúan entre los que constan de una docena de miembros o menos, hasta grandes grupos internacionales que afirman tener millones de miembros.
MITOS ACERCA DE QUIEN SE UNE A UNA SECTA
Mucha gente cree erróneamente que los jóvenes que se unen a las sectas son inadaptados, hablando psicológicamente, que son producto de familias dañadas o desunidas, o que buscaban precisamente la secta a la que se unieron. Estos mitos no han sido confirmados por la investigación y parecen estar relacionados con la tendencia común de echarle la culpa a las víctimas. Esta actitud, por lo tanto, da lugar a que mucha gente evada reflexionar con responsabilidad acerca de las sectas –cómo se forman, cómo operan, su impacto en las personas, en las familias y en la sociedad– culpando simplemente a los que se unen a las sectas o a sus familias por ser débiles de carácter o por tener problemas patológicos. Muchos padres creen a la vez, que de alguna manera deben ser culpables de que su hijo se haya unido a la secta; este sentimiento de culpa es a menudo la causa por la cual no buscan ayuda. Sin embargo, las familias que están en esta situación necesitan ayuda de personas u organismos que tengan conocimiento sobre cómo operan las sectas en general; y en lo particular, necesitan información acerca del grupo específico al que se unió el miembro de la familia. Grupos de personas que fueron miembros de sectas, grupos de asesoría a padres, y profesionistas generalmente pueden proveer información, material escrito y ayuda.
Las investigaciones indican que aproximadamente dos terceras partes de los adultos jóvenes que se han unido a sectas han salido de familias normales y habían demostrado un comportamiento adecuado a su edad cuando entraron a la secta. De la tercera parte restante, sólo el 6% tenía problemas psicológicos importantes antes de unirse a la secta. El resto de aquellos con problemas sufrían de depresiones que se podrían diagnosticar relacionadas con alguna pérdida personal (v.g. la muerte de un familiar, frustración por no haber conseguido la admisión a la universidad de su preferencia, o algún romance roto) o estaban batallando con conflictos en su carrera, o con problemas sexuales relacionados con la edad.
OTROS MITOS
Algunos mitos incluyen la idea de que la gente escoge libremente involucrarse en la secta y que son felices y están satisfechos. Los estudios indican que la mayoría de las sectas cuentan con estrategias para influenciar fuertemente y así inducir a la gente a ingresar. Más aún, muchas veces hay una desilusión general relacionada con el reclutamiento. A lo mejor, el nuevo recluta no estaba plenamente informado de qué implicaba hacerse miembro. Los apologistas de las sectas tienden a presentar teorías respecto de “los que buscan”, e ignoran los enérgicos esfuerzos de las sectas para reclutar.
Después de unirse a la secta, los nuevos miembros son expuestos a técnicas que se centran en la influencia social y psicológica, diseñadas para cambiar su comportamiento, conducta y actitudes externas para conformarlos a las que benefician las metas del grupo, sin que el bienestar y los planes de vida de los miembros sean tomados en cuenta.6
La mayoría de las sectas aplican lo que los investigadores han denominado “programas coordinados de influencia coercitiva y de control de comportamiento”.7 Otros términos como “reforma del pensamiento”, “persuasión coercitiva” y “lavado de cerebro”, han sido usados para describir la variedad de técnicas sociales y psicológicas que se usan para inducir a cambios substanciales en creencias u opinión. Estos programas organizados para influenciar resultan a menudo efectivos para producir conformidad. Una meta obvia en la mayoría de las sectas es enseñar a sus miembros a evitar la crítica y los sentimientos negativos, para que el público y los posibles miembros vean solamente señales positivas y entusiasmo por el grupo. Diferir de este patrón puede causar ostracismo, presión social para conformarse, y la pérdida de prestigio en el grupo.
Generalmente los que fueron miembros han revelado que sólo buscaban compañía y la oportunidad de hacer algo que los beneficiara a ellos y a la humanidad. Dicen con frecuencia que no estaban buscando particularmente la secta a la que se unieron y que no pretendían unirse a la secta de por vida. Más bien fueron presionados de manera activa y/o con engaños, rápidamente se encontraron inmersos en el grupo, fueron cortando lentamente su pasado y a sus familias y llegaron a depender totalmente del grupo.