Archivos de la categoría ‘mormonismo’

Una de las sectas con mayor penetración es la de los Testigos de Jehová, asentados en México desde 1969 y cuyo método para ganar adeptos, predicando casa por casa, les ha permitido reclutar a 600,000 fieles, todos dedicados a propagar su fe. Se niegan a obedecer algunas disposiciones civiles (como rendir honores a la bandera) y a recibir transfusiones. Consideran que Jesucristo no es Dios, que los sacramentos son inútiles y que la virgen María no era inmaculada. En Texcoco, al oriente de la Ciudad de México, mantienen una suerte de ciudadela denominada Betel, que funciona como universidad clerical o centro de adoctrinamiento. Sus 1,000 habitantes comen a una hora fija, oran y luego se dedican al estudio de la Biblia. A las 5 de la tarde se sirve la cena. Todos se consagran a distintos servicios para la agrupación, en especial la impresión y distribución de La atalaya y ¡Despertad!, ambas revistas proselitistas.

Le siguen, en orden de importancia, los Mormones (Iglesia de los Santos de los Últimos Días), cuyos primeros 7 predicadores llegaron a México en 1875 provenientes de Arizona. Una década después se les unieron otros 400 llegados de Utah para huir de la persecución de las autoridades por su costumbre de practicar la poligamia. Se asentaron en Casas Grandes, Chihuahua. En 1993 recibieron el registro como asociación religiosa y hoy suman más de un millón de feligreses.

La Iglesia de los Hermanos de la Luz fue fundada en 1926 por el ex soldado Eusebio González (oriundo de Colotlán), quien adoptó el nombre de Aarón. La secta se asentó en Guadalajara, donde adquirió en 1955 un terreno de 14 hectáreas para crear la colonia religiosa Hermosa Provincia. Los adeptos a esta secta se bautizan a los 14 años de edad y únicamente creen en Jesucristo, el matrimonio es impuesto por el líder y no existe el divorcio. Los ministros deberán estar casados.

Templo de La Luz del Mundo

No creen en la virgen María, no adoran imágenes de santos y ni siquiera usan una Biblia especialmente expurgada. Cada 14 de agosto celebran con cantos y alabanzas una Santa Cena a nombre del cumpleaños de Aarón (fallecido el 9 de junio de 1964). Según cifras propias, la Luz del Mundo cuenta con más de 5 millones de adeptos, de los cuales el 50% se ubican en Guadalajara y el resto están repartidos en Centro y Sudamérica. Su objetivo principal consiste en formar y controlar comunidades aisladas. Su templo tiene capacidad para 12,000 personas sentadas y está adornado con un sistema de rayo láser utilizado en las celebraciones y visible desde cualquier punto de la ciudad.

La Iglesia Universal del Reino de Dios, fundada en 1977 en Brasil, llegada a México en 1981 y conocida por el lema "Pare de sufrir", se fundamenta en la "teología de la prosperidad", según la cual el adherente puede «reclamar las bendiciones de prosperidad de un Dios Todopoderoso, dueño de todo el oro y toda la plata». Consideran el diezmo entregado a la iglesia como la demostración clara de fe, lo cual ha redituado a su fundador y líder, el brasileño Edir Macedo, una fortuna aún sin cuantificar, pues para eludir al fisco de México y de otros países acostumbra crear empresas que, sin estar a nombre de la secta, son manejadas por fieles adeptos. En México cuentan con más de 48 "Centros de Fe" donde se llevan a cabo reuniones caracterizadas por los generosos donativos entregados por los fieles a la congregación a cambio de recibir supuestas bendiciones y alivio a penas y sufrimientos de todo tipo.

¿Es Cristiano el Mormonismo? Esto tal vez parece ser una pregunta enigmática para muchos mormones al igual que para algunos cristianos. Los mormones dirán que ellos incluyen la Biblia en la lista de los cuatro libros que reconocen como Las Escrituras, que su creencia en Jesucristo forma parte central de su fe, y que esto está indicado por su nombre oficial, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Además, muchos cristianos han escuchado al Coro del Tabernáculo Mormón cantar himnos cristianos, y han quedado impresionados con la dedicación de los mormones en cuanto a sus reglas morales y su fuerte estructura familiar. ¿No implica esto que el mormonismo es una religión cristiana?
Para contestar esta pregunta de una manera correcta e imparcial, tendremos que comparar cuidadosamente las principales doctrinas del mormonismo con el cristianismo bíblico. Haremos esta comparación en diez áreas básicas e importantes de doctrina.
  1. La Biblia enseña y los cristianos a través de las edades han creído que hay sólo un Dios, vivo y verdadero y que aparte de Él no hay otros dioses. (Deuteronomio 6:4; Isaías 43:10,11; 44:6,8; 45:21,22; 46:9; Marcos 12:29-34).
    En contraste, el mormonismo enseña que hay múltiples dioses, y que nosotros, como seres humanos, podemos llegar a ser dioses en el Reino Celestial (History of the Church, 6:306; Teachings of Spencer W. Kimball, 28, 51-53; Doctrinas de Salvación, 2:58).
  2. La Biblia enseña y los cristianos a través de las edades han creído que Dios es Espíritu (Juan 4:24; I Timoteo 6:15,16), que no es un hombre (Números 23:19; Oseas 11:9; Romanos 1:22,23), y que siempre (eternamente) ha existido como Dios -omnipotente, omnipresente y omnisciente (Salmo 90:2; 139:7-10; Isaías 44:6-8; Apoc. 19:6; Mal. 3:6). En contraste, el mormonismo enseña que Dios el Padre fue un hombre como nosotros, y que Él progresó hasta llegar a ser un dios, y ahora tiene un cuerpo de carne y hueso. José Smith dijo, “Dios una vez fue como nosotros ahora, es un hombre glorificado, y está sentado sobre su trono allá en los cielos” (Las Enseñanzas del Profeta José Smith, 427; véase también, Doctrina y Convenios 130:22 que dice, “El Padre tiene un cuerpo de carne y huesos, tangible como el del hombre;” también
    Artículos de Fe, 46.).
  3. La Biblia enseña y los cristianos a través de las edades han creído que Jesús es Dios (Juan 1:1, 14; Romanos 9:5; Colosenses 2:9), y el Creador de todas las cosas (Juan 1:3; Colosenses 1:15-17; Hebreos 1:2). Aunque nunca ha sido menos que Dios, en el tiempo indicado puso a un lado la gloria que compartía con el Padre (Juan 17:4, 5; Filipenses 2:6-11) y fue hecho “semejante a los hombres” para lograr nuestra salvación; su encarnación se hizo realidad cuando fue concebido sobrenaturalmente por obra del Espíritu Santo, y nació de la virgen María (Mateo 1:18-23; Lucas 1:34, 35). En contraste, el mormonismo enseña que Jesucristo es nuestro hermano mayor, y que progresó hasta llegar a ser un dios. El fue procreado en espíritu por medio del Padre Celestial y una madre celestial, y fue concebido físicamente por el Padre Celestial y una madre terrenal. La doctrina mormona afirma que Jesús y Lucifer (Satanás) son hermanos (Principios del Evangelio, 15-16).
  4. La Biblia enseña y los cristianos a través de las edades han creído que el Espíritu Santo es Dios y es omnipresente (1 Reyes 8:27; Salmo 139:7-10; Jeremías 23:24; Hechos 5:3,4). En contraste, el mormonismo enseña que el Espíritu Santo “es un espíritu con la forma de un hombre … el Espíritu Santo tiene forma y dimensiones. El no llena la inmensidad del espacio y no puede estar presente en todas partes al mismo tiempo, personalmente.” Sólo “su poder se manifiesta en todo lugar al mismo tiempo” (Doctrinas de Salvación, 1:36, 38; también Principios del Evangelio, 34).
  5. La Biblia enseña y los cristianos a través de las edades han creído que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no son Dioses distintos, sino que son Personas distintas dentro de la Deidad trina y una formando un sólo Dios. Por todo el Nuevo Testamento el Hijo y el Espíritu Santo, al igual que el Padre, son identificados individualmente como Dios, y cada uno funciona como Dios (el Hijo: Marcos 2:5-12; Juan 20:28; Filipenses 2:10,11; el Espíritu Santo: Hechos 5:3,4; 2 Corintios 3:17, 18; 13:14), pero al mismo tiempo la Biblia enseña que hay solamente un Dios (véase punto número 1). En contraste, el Mormonismo enseña que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo “constituyen tres personajes distintos y tres Dioses” (Enseñanzas del Profeta José Smith, 460, También véase Artículos de Fe, 45).
  6. La Biblia enseña y los cristianos a través de las edades han creído que la caída de Adán fue un gran mal, y que por medio de dicha caída, el pecado entró al mundo, poniendo a todo hombre bajo la condenación y la muerte. Aunque todos los hombres nacen con una naturaleza pecaminosa, serán juzgados individualmente por los pecados que cometan (Ezequiel 18:1-20; Romanos 5:12-21).En contraste, el mormonismo enseña que “la Caída fue un paso necesario para el plan de vida y causa de grandes bendiciones para toda la humanidad.” (Príncipios del Evangelio, 31; también Doctrinas de Salvación, 1:108; Libro de Mormón, 2 Nefi 2:25).
  7. La Biblia enseña y los cristianos a través de las edades han creído que somos salvos solamente por gracia, y esto es completamente aparte de cualquier obra (Efesios 2:8-9). La ley moral fue dada para que el hombre se diese cuenta de su incapacidad total de satisfacer las demandas de un Dios justo. (Romanos 3:20; 5:20; 7:7,8; Gálatas 3:19). La ley ceremonial (los sacrificios) fue dada como símbolo de la provisión del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo (Juan 1:29; Hebreos 9:11-14; 10:1-14). No podemos contribuir nada a nuestra salvación porque aparte de Cristo estamos espiritualmente “muertos en nuestros pecados”(Efesios 2:1,5); Un resultado de la salvación es que Dios nos da un corazón nuevo que desea obedecer sus leyes. La salvación no es por fe y las buenas obras, sino que una fe que salva produce buenas obras. (Sin la evidencia de une vida cambiada, un testimonio de fe en Jesucristo es puesto en duda; el ser salvo sólo por la gracia de Dios no significa que podemos vivir como queramos – Romanos 6.). En contraste, el mormonismo enseña que todo hombre recibirá la salvación, cosa que ellos definen como la “unión inseparable del cuerpo y el espíritu que viene como resultado de la expiación y resurrección del Salvador,” (Principios del Evangelio, 346-347). Pero, para obtener suma salvación, lo que ellos llaman exaltación, que es “morar en la presencia de Dios,” (Doctrinas de Salvación, 2:12) la persona “debe perseverar fielmente en guardar todos los mandamientos del Señor.” (Principios del Evangelio, 285) Las obras son requisitos para poder morar en la presencia de Dios. (Tercer Artículo de Fe; Docrtrinas de Salvación, 2:5).
  8. La Biblia enseña y los cristianos a través de las edades han creído que el propósito principal de la expiación de Jesucristo es proveer la solución al problema del pecado que trae muerte a cada hombre. Tomando los pecados personales de todos los hombres – pasado, presente y futuro – en Su cuerpo en la cruz (1 Pedro 2:24), Cristo, como el Cordero de Dios sin mancha, cumplió cabalmente con las demandas de justicia divina en cuanto a nuestros pecados. De esta manera podemos ser perdonados y restaurados a la comunión con Dios (2 Corintios 5:21). En contraste, el mormonismo enseña que por la expiación de Jesucristo “todos los hombres son redimidos de la muerte física y de la tumba…” (Doctrinas de Salvación, 1:118; Artículos de Fe, 92) De esta manera la muerte de Jesús solamente garantiza que todo hombre resucitará; algunos para exaltación y otros para condenación.
  9. La Biblia enseña y los cristianos a través de las edades han creído que la Biblia es la única, final e infalible Palabra de Dios (2 Timoteo 3:16; Hebreos 1:1,2; 2 Pedro 1:20, 21) y que permanecerá para siempre (1 Pedro 1:23-25). Vemos la mano de Dios en la preservación providencial del texto de la Biblia, cosa que fue confirmada de una manera maravillosa por el descubrimiento de los Rollos del Mar Muerto (o Rollos de Qumram). En contraste, el mormonismo enseña que se han perdido muchas verdades de la Biblia, que es corrupta y que no contiene la plenitud del evangelio. (Enseñanzas del Profeta José Smith, 4-5, 404; Libro de Mormón, 1 Nefi 13:26-29).
  10. La Biblia enseña y los cristianos a través de las edades han creído que la iglesia verdadera fue establecida por Jesús con su divino poder, y por esto la iglesia nunca pudo ni podrá desaparecer de la tierra (Mateo 16:18; Juan 17:11; 1 Corintios 3:11). Cristianos y evangélicos admiten que ha habido corrupción en la iglesia de vez en cuando, pero creen que siempre ha existido un remanente de personas quienes han guardado los principios del evangelio.En contraste, el mormonismo enseña que hubo una gran y total apostasía en la iglesia establecida por Jesucristo; este estado de apostasía continúa hasta hoy excepto entre aquellos que han llegado a un conocimiento del evangelio restaurado por la Iglesia Mormona (Doctrinas de Salvación, 3:249-273).
Conclusión: Los puntos anteriores que aparecen en letras itálicas (puestos en letra bastardilla) constituyen el evangelio comúnmente creido por todos los cristianos através de las edades, sin importar denominación alguna. Esto es distinto a otras religiones como el mormonismo, que mientras pretenden ser cristianos en sus creencias y prácticas, dan más autoridad a otras escrituras que a la Biblia, enseñan doctrinas que contradicen la Biblia, y tienen creencias que nunca fueron enseñadas por Jesucristo. La mayoría de estas sectas se han originado en los últimos 200 años (la Ciencia Cristiana, los Testigos de Jehová, los Mormones, etc.), y estas sí representan una apostasía.
Los mormones y los cristianos tienen en común importantes términos bíblicos, igual que muchos conceptos morales. Sin embargo, los puntos ya mencionados son algunos ejemplos de las múltiples diferencias fundamentales e irreconciliables entre el cristianismo bíblico y el mormonismo. Mientras que estas diferencias no prohiben que seamos amigos con los mormones, no podremos considerarlos hermanos en Cristo. La Biblia nos advierte que vendrán falsos profetas quienes predicarán “otro evangelio,”con “otro Jesús,” testificado por “otro espíritu” (2 Corintios 11:4,13-15; Gálatas 1:6-9). La iglesia mormona dice que su Libro de Mormón es “Otro Testamento de Jesucristo.” Creemos que en realidad es más bien, “Un Testamento de Otro Jesús,” y que el mormonismo no es cristiano.