Archivos de la categoría ‘ROMA’

"¿Hacia un clero gay? Antihistoria de un centenario", libro publicado el presbítero Germán Robledo.

Bogotá.- El sacerdote colombiano Germán Robledo publicó un libro sobre la práctica homosexual al interior del clero de la Iglesia católica local, lo que generó polémica en la suroccidental ciudad de Cali, informó el diario El Tiempo.

De acuerdo con el reporte del influyente rotativo, el autor del libro "¿Hacia un clero gay? Antihistoria de un centenario" mantuvo en secreto el texto ante la comunidad religiosa hasta que salió al mercado esta semana en Cali, donde oficia como sacerdote.

Según Robledo, al menos 30 por ciento del clero caleño tiene una tendencia gay y lo del celibato "es pura apariencia", según lo pudo constatar en su experiencia como presidente del Tribunal Eclesiástico Regional de Cali, cargo que ocupó entre 1980 y 2003.

En el libro, el presbítero narra que en 2001 un colega se fue de celebración "un Viernes de Dolores, día que precede al Domingo de Ramos, y terminó en un motel, sin carro, sin plata, sin ropa y trasladado a otra parroquia para evitar el escándalo".

"Seguí muy de cerca la problemática de los americanos. Hicieron análisis de sus sacerdotes y seminaristas y encontraron un clero americano hacia una tendencia gay y miren dónde llegaron, a problemas de pederastia", dijo Robledo.

Agregó que "problemas que existen entre nosotros en grado peligroso y creciente, como en nuestro clero de Cali donde estoy denunciando que 30 por ciento, por lo menos, es de tendencia gay".

"Hice denuncias hace tres años cuando me di cuenta de que las limosnas que daba la gente pobre eran utilizadas para pagar servicios sexuales. Eso no lo podía tolerar", aseveró.

Robledo explicó a El Tiempo que su libro "trae textos de grabaciones y acusaciones de una parroquia, para los que no han creído cuando hice mis denuncias".

Sostuvo que no pidió permiso a la jerarquía de la Iglesia para escribir el texto, que estimó "muy ortodoxo" y hace planteamientos sobre el celibato con "unas hipótesis sobre el origen y problemática del celibato que dentro del mismo clero no se conoce".

Subrayó que "con motivo del centenario de la Arquidiócesis de Cali, estoy denunciado unos hechos por los cuales hay que pedir perdón, no celebrar un centenario de pajaritos de oro y mariposas muy hermosas. ¡No! Eso es con luces y con sombras".

Notimex
17 de mayo de 2010

La diócesis de Burlington aceptó pagará a 26 víctimas de agresiones sexuales y en tres casos más, anunció el obispo de Burlington, Salvatore Matano; venderá parte de su patrimonio inmobiliario

Washington. Una diócesis estadounidense aceptó el jueves pagar más de 20 millones de dólares a víctimas de curas católicos, indicando que para esto vendería una parte de su patrimonio inmobiliario.

La diócesis de Burlington, en Vermont (noreste), aceptó pagar 17.65 millones de dólares a 26 víctimas de agresiones sexuales, así como sumas cuyo monto no ha sido precisado por tres otros casos, anunció el obispo de Burlington, Salvatore Matano, en una carta publicada en el sitio web de la diócesis.

Según Jerry O’Neill, miembro de un estudio de abogados que defendió una gran parte de las víctimas, la suma total supera los 20 millones de dólares.

Para pagar la factura, la diócesis puso en venta el edificio de sus servicios administrativos en Burlington y un campo de ocio de 10.5 hectáreas a orillas del lago Champlain, e hipotecó otros bienes, indicó el obispo.

La mayoría de los casos de pedofilia en cuestión datan de los años 1970 y ponían en causa a dos curas, según O’Neill.

La Iglesia estadounidense ha pagado hasta hoy 3 mil millones de dólares a víctimas de abusos sexuales cometidos por miembros del clero, según el grupo de apoyo a las víctimas Bishop Accountability.

AFP
Mayo del 2010

Elio Masferrer Kan. Antropólogo experto en los Legionarios de Cristo

Elio Masferrer, durante su estancia en Sevilla. – LAURA LEÓN

Va al grano, suelta titulares en cada respuesta y no hace demagogia, que es lo más difícil de evitar siendo tan directo. Elio Masferrer (Rosario, Argentina, 1946) aporta las cifras de la Iglesia para afirmar con rotundidad que la institución vive una profunda crisis. “Cuando entró Juan Pablo II había más de cuatro millones de matrimonios católicos en el mundo. Ahora, sólo hay tres. De los 417.000 sacerdotes, quedan 409.000. Y de las 990.000 religiosas, 690.000”, explica. Pero lo que más enerva a este experto en las religiones, profesor de la Escuela Nacional de Antropología e Historia de México, es la doble cara de la Iglesia: “Se erige en garante de los valores y a su vez protege a delincuentes”.

¿Ha llegado la Iglesia a su ocaso con las denuncias de pederastia?

Creo que la Iglesia todavía tiene capital simbólico que le permite seguir jugando. Pero definitivamente ha perdido posiciones de respetabilidad. No sólo es un problema de no tener vocaciones, sino que no tienen respuestas para los problemas de la sociedad contemporánea. Quedó claro que Marcial Maciel era un macho, que tenía varias mujeres, que se drogaba… pero no usaba condones. Y también está absolutamente claro que Juan Pablo II fue un protector de pederastas. Defendió al arzobispo de Viena Hermann Groer hasta que se hizo insostenible. O al mismo Maciel.

¿Por qué no hay una reacción contundente contra ellos?

Yo he revisado los documentos aprobados por Juan Pablo II, por Ratzinger y por Juan XXIII sobre los pederastas. Y la sanción para un chismoso es mayor que para un pederasta. A los que hacen la investigación los obligan a mantener silencio. Si lo incumplen son excomulgados. A Maciel, como estaba muy viejito, decidieron no hacerle el proceso canónico. Pero si alguien hubiera hablado sobre el proceso canónico de Maciel lo hubieran excomulgado, y a Maciel no. Esto demuestra que la Iglesia es una organización más preocupada por su prestigio que por la misión religiosa que tendría que llevar. Mantiene la misma actitud que en la Inquisición. Y eso fortalece la crisis. Se pega un tiro en el pie constantemente.

¿La relación entre el Vaticano y los legionarios se sustenta en dinero?

Los legionarios aportaban alrededor de 100 millones de euros a la financiación del Vaticano y en este mundo capitalista el que paga manda. Se estima que los legionarios tienen de capital más de 20.000 millones. Pero los legionarios violaron una regla del Vaticano: que nadie puede tener más fuerza que el Vaticano mismo. Eso es una guerra de poder.

¿Cómo terminará la investigación abierta sobre Maciel?

Es de risa, es una burla. La Iglesia sabe perfectamente quién es Maciel. Desde los años 50 sabe que era drogadicto porque un colegio de farmacéuticos denunció que sus seminaristas pedían derivados de la morfina sin receta. Lo que dicen que van a descubrir ya lo sabían de antes. Esta investigación da un viso formal público, pero el problema que tienen es cómo desmantelan la Legión.

¿Cómo luchan unos y otros?

Habría que pensar que el descubrimiento de los hijos de Maciel son estrategias del propio Vaticano para obligar a la Legión a negociar. La Legión nunca se dejó manejar por el Vaticano. Ponía sus 100 millones y había total impunidad a cambio. Pero la Legión no apoyó a Ratzinger para ser Papa. Ellos tenían su propio candidato, Ángelo Sodano. Entonces el Vaticano le va quemando las fichas. Además del relato de los seminaristas, alguien del Vaticano filtra los documentos y estas heridas tan drásticas le permiten tener, ahora sí, a la Legión con el cuchillo en la garganta, tenerla controlada.

¿Qué responsabilidad tiene el Papa en los casos de pederastia?

La Iglesia nunca va a reconocer que tiene una red de protección de delincuentes. Cuando trasciende, la institución presiona sobre los padres para que no hagan la denuncia y comienza a darle vueltas hasta que ya prescribió el delito. Es un mecanismo deliberado de protección de delincuentes. Pero no es una decisión individual de los obispos. Existen dos documentos, uno firmado por Juan XXIII y otro por Ratzinger, que prohíben terminantemente a los obispos llevar a la justicia común los casos de abuso sexual e implantan el secreto.

¿Y por qué la justicia terrenal no invalida ese documento?

Muchos jueces, fiscales, tienen miedo a meterse con la Iglesia porque es una institución muy poderosa que te puede dejar sin trabajo. Los obispos que renunciaron en Irlanda son verdaderos chivos expiatorios, porque con su renuncia están protegiendo al cardenal de Dublín y al Papa. Es como tirar un poco de carne a los leones para apaciguar la cosa, pero es el Papa el que está en entredicho.

¿Nos olvidamos entonces de ver sentado en el banquillo al Papa?

En EEUU se están planteando aplicarle la ley norteamericana sobre la delincuencia organizada. De acuerdo a esa ley, el Papa es responsable de los abusos. Un ejemplo: si un repartidor de pizzas comete una tropelía en un reparto, el responsable es el repartidor de pizzas pero también su jefe. Ahora, que consigan sentar al Papa en el baquillo… El Vaticano ya plantea que tiene inmunidad como jefe de Estado para evitar dos cosas. Una, que lo encausen. Y dos, tener que pagar las indemnizaciones.

¿Nadie va a resarcir el daño?

La divina providencia. Dejan a la divina providencia ese trabajo. Si la divina providencia no atiende a la víctima es porque ha pecado. Es una estrategia de criminalizar a la víctima. Y el pederasta, sin embargo, resulta ser alguien atacado por el demonio que se salva rezando 20 rosarios y padres nuestros.

¿Saltarán más casos como el del español José Ángel Arregui?

Prepárense. En México, por ejemplo, estuvo el caso de Nicolás Aguilar, que de forma descarada era un prófugo de la justicia norteamericana pero figuraba en el directorio de los sacerdotes de la Iglesia católica mexicana al frente de una parroquia. Se dio también el caso de un sacerdote que estuvo incluso condenado a prisión y la Iglesia presionaba al gobernador para que saliera en libertad. Cuando salió le estaban organizando un homenaje. Que habrá gente decente dentro de la Iglesia, eso nadie lo discute, pero en muchos casos quienes tienen el control protegen a estos delincuentes.

¿Y la Iglesia española los está protegiendo?

Viendo la dinámica, no podemos descartar la posibilidad de que haya sacerdotes españoles fuera de España para tapar su comportamiento o porque la misma institución consideró peligrosos. En el caso de Arregui, es evidente que en España sabían perfectamente a qué se dedicaba. Y es muy probable que lo mandaran por eso a Chile. Uno se entera de un caso y tiende a pensar que debe haber 50 iguales o peores.

¿La gente ha dejado de tenerle miedo a la Iglesia?

Ese es el punto. Hay un doble proceso. La gente le pierde miedo a la capacidad que puede tener la Iglesia de castigarlos pero, además, la gente comienza a hablar con la verdad. Si fue abusada, fue abusada y no es culpa del abusado, sino del abusador.

¿La política está supeditada a la religión?

Daría la vuelta a la pregunta. Las autoridades religiosas participan activamente en política. El cardenal, los obispos de cualquier país, también en España, negocian con los políticos cuotas de poder. ¿Qué hace la Iglesia ante la crisis que está viviendo y que niega por cierto? Se refugia en un tipo de trabajo pastoral con las clases altas.

Publico.es
26 de abril de 2010

LEER PARTE 1

La estructura financiera del sacerdote involucraba millonarios sobornos a jerarcas católicos, además de fraudes y donaciones sospechosas; el dinero fue la llave que le abrió las puertas del cielo vaticano.

Jason Berry

Roma, en 1946, luego de la Segunda Guerra Mundial y de la caída de Mussolini, estaba en ruinas cuando allí llegó un joven y desconocido sacerdote, con mucho dinero para gastar, buscando citas con los altos oficiales del Vaticano. El vástago de una familia mexicana de la aristocracia provinciana, Marcial Maciel, tenía apenas dos años de ser sacerdote, pero cuando fue ordenado ya era líder de su propia orden religiosa.

Foto: Filippo Monteforte/ AFP

Maciel llegó a Roma vía Madrid, donde buscó las becas de estudio que el gobierno de Franco otorgaba a los seminaristas de países latinoamericanos. El Premier español, Alberto Martín Artajo, le dijo que necesitaba el visto bueno del Vaticano para que sus jovencitos fueran recibidos en España. Amparado por los fondos otorgados por varias de las más ricas familias mexicanas y por su presidente, Miguel Alemán Valdés, consiguió una cita con Clemente Micara, un nuevo cardenal y veterano diplomático papal. El cardenal Micara, de 67 años, estaba obsesionado con reconstruir Roma. Maciel, delgado y alto, de cabello castaño claro y ojos azules, no hablaba italiano, pero Micara hablaba español. Maciel le dio a Micara 10 mil dólares, una suma enorme en una ciudad en ruinas.

La Legión de Cristo: una historia, dictado por Maciel y publicado por la Legión en 2004, no menciona el pago a Micara, pero sí dice que viajaba con “documentos confidenciales y dinero” del Nuncio mexicano para entregarle al cardenal Nicola Canali, gobernador de la Ciudad Estado vaticana. Ambos cardenales ayudaron a Maciel a conseguir una audiencia con el Papa Pío XII, quien simpatizó con la obra. Maciel volvió a Madrid con la aprobación necesaria y en agosto de 1946, él y 34 niños mexicanos viajaron a España. La pregunta es ¿por qué el Vaticano con canales propios de mensajería confiaría documentos secretos a un sacerdote sin pasaporte diplomático? La otra parte de esa historia, el dinero, sería un vistazo al futuro por venir.

Maciel habría entregado 10 mil dólares al cardenal Clemente Micara (izq.) para abrir asi las puertas del Vaticano. Foto: Dmitri Kessel/ AFP

Esos primeros seminaristas y víctimas tempranas dirían años más tarde a a Gerald Renner y a quien esto escribe en un reportaje publicado por The Hartford Courant que vieron a Maciel inyectarse un derivado de morfina llamado dolantina. En 1956, un desquiciado Maciel ingresaría al hospital romano Salvator Mundi. El cardenal Valerio Valeri, prefecto para la Congregación de las Órdenes Religiosas, estaba furioso y preocupado por reportes de cómo Maciel se inyectaba y por su fascinación por los jovencitos. Valeri suspendió a Maciel e hizo que sacerdotes carmelitas tomaran el control de la orden y las casas; comenzaron a investigar a los jovencitos que, años más tarde, admitirían que mintieron para proteger al fundador y a sí mismos: “No sabíamos qué hacer”, dijo Vaca, hoy profesor de psicología en Nueva York. “Nuestras vidas podían terminar”; temían que los investigadores los calificaran de pecadores.

Pero no se hizo pública la suspensión de Maciel, quien viajó por España y Latinoamérica recolectando fondos para un gran proyecto en Roma: la basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, cuya primera piedra fue bendecida por Micara. Cuando en 1959 murió Pío XII, Micara, entonces vicario de Roma, firmó una orden reinstalando a Maciel; algo que en el tiempo muerto entre Papas no tenía autoridad para hacer ya que la ley canónica congela las determinaciones oficiales en esos intervalos. ¿Qué podían hacer Valeri y otros ofendidos por Maciel? ¿Gastar su capital político con el nuevo Papa retando a Micara sobre un sacerdote toxicómano y aficionado a los niños, pero que podía conseguir el dinero suficiente para construir una basílica? Maciel fue entonces redimido por una orden ilegal de un cardenal a quien le había entregado 10 mil dólares 13 años antes: Micara quería infraestructura y Maciel tenía el dinero.

El cardenal Valeri suspendió a Maciel por drogadicto Foto: Dmitri Kessel/ AFP

VIUDAS CON DINERO
La estrategia financiera de Maciel se concentró en las mujeres de hombres adinerados. Flora Barragán, viuda de un industrial de Monterrey, fue crucial: luego de su muerte, su hija le confesó a José Barba que 50 millones de dólares de su madre habían ido a parar a las arcas de la Legión, tras lo cual ella fue abandonada. Barba, maestro del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), abrió el caso canónico contra Maciel en 1998; entró en la orden en 1948, a los 11 años, dejándola en 1962, y en entrevista del cuatro de marzo en la Ciudad de México dijo que “Maciel tenía la costumbre de comprar en efectivo. Tenía 27 cuando compró su primer seminario. En 1950 comenzó a construir el Instituto Cumbres con dinero que Flora le regaló. Ese verano también inauguró el Collegio Massimo en Roma. Tenía 30 años. En 1953 quiso construir un colegio en Salamanca, España; yo estuve allí, pero el obispo estaba enfermo y no pudo poner la primera piedra, así que los trabajos comenzaron en 1954, cuando Maciel compró también para otro seminario el viejo spa de Ontenada con todo y su lago. Todo en efectivo. El padre Gregorio López, sacerdote legionario, me dijo que entregaba el dinero envuelto en papel delgado a Leopoldo Corínez, representante de los hermanos que vendieron una de las últimas propiedades de esa familia. No sé la cantidad exacta”. Luego de 1958 las construcciones de Salamanca se hicieron por la generosidad de Josefita Pérez Jiménez, hija de un ex dictador venezolano.

Pero sin duda fue en Monterrey donde Maciel cosechó de manera más que generosa. Tan pronto como en los años cincuenta, la familia Sada le regaló un Chevrolet de lujo para que lo usara en Roma; Maciel pronto abrió en Monterrey sus escuelas privadas, una para niños y otra para niñas, exportando hacia América su modelo escolar diseñado para atraer familias adineradas que luego entrarían al Regnum Christi, “el Movimiento”, donde además de colectar agresivamente recursos económicos se organizaban grupos de estudio para discutir las cartas y discursos de Maciel.

El escándalo, sin embargo, se desató en la Ciudad de México, y el catalizador de la saga legal y la cobertura mediática es el abogado José Bonilla, quien en 2006 demandó a la Legión por el abuso sexual infligido a su hijo de cinco años por un maestro de la escuela legionaria Oxford: el niño le dijo a su mamá que un maestro había mordido su pene. Luego de buscar ayuda médica, la madre, Lisett Aldrete, fue a hablar con la directora, quien los ignoró, por lo que levantaron una denuncia contra Joaquín Francisco Mondragón Rebello, hoy fugitivo de la justicia. Pero la familia Bonilla, en un hecho sin precedentes, ganó el caso civil y compensación económica contra la Legión. Sentado en una salita soleada, habla con ternura de su hijo, el más pequeño de cinco. Su blog, http://www.conlajusticia.com, es una radiografía de la orden. “El blog”, dice, “es como Raúl me encontró”.

Flora Barragán, una de las millonarias donadoras, con Maciel y el Papa Paulo VI. Foto: Especial

Raúl González Lara Rivas, 29, el segundo de los hijos de Maciel en México, le pidió ayuda legal a Bonilla. Sacerdotes de la Universidad Anáhuac, establecimiento insignia de la Legión en la Ciudad de México, guiaron a Raúl a un fideicomiso que supuestamente Maciel armó para la familia, pero estaba vacío, dijo Bonilla, añadiendo que “la Legión le dio a Raúl la copia de un fideicomiso que supuestamente había sido retirado por Norma (la otra hija en España)”; el abogado cree que los oficiales legionarios trataron de hacer que los medios hermanos se pelearan por la herencia. Mientras la orden juega al ajedrez financiero con Raúl, su petición de compensación por los abusos sexuales que supuestamente sufrió a manos de su padre se ha convertido en un asunto vaticano. En noviembre Bonilla y la familia se encontraron con Ricardo Watty, el visitador mexicano en la investigación sobre la Legión. “Me he visto dos veces con Watty”, dijo Bonilla. “Estaba muy preocupado porque los hijos no tuvieron apoyo. Trató de juntar a las partes para resolver esto; me pareció que tenía instrucciones del Papa o de Bertone (secretario de Estado Vaticano) para arreglar el problema”.

SODANO, EL PROTECTOR DESDE ROMA
Pieza fundamental para cimentar el legado de Maciel en Roma es la universidad Pontificia Atheneaum Regina Apostolorum, y el cardenal Sodano fue central en el crecimiento de ésta y de la Legión: Maciel y Sodano se hicieron amigos en el Chile de los años ochenta, durante la dictadura de Augusto Pinochet. Allí la orden necesitaba para instalarse el permiso del cardenal primado Raúl Silva Henríquez, pero éste tenía una tensa relación con Sodano, entonces Nuncio papal en Chile; Silva se atormentaba por las desapariciones y la tortura características del régimen y Sodano defendía a Pinochet por todos los medios. Además, un grupo importante de obispos chilenos le imploraba a Silva que no admitiera a la Legión, precedida por el mote de Los millonarios de Cristo por su agresividad para colectar dinero. “En una sociedad tan polarizada como Chile”, escriben Andrea Insunza y Javier Ortega en su libro sobre la orden en Chile, “los legionarios encontraron un aliado: el Nuncio apostólico Angelo Sodano”. Al final, Silva capituló ante la presión de Sodano.

José Bonilla ganó su demanda contra la Legión por el abuso sobre su hijo. Foto: René Soto

Años después, en 1989, Sodano, antes de ser nombrado secretario de Estado en el Vaticano, enseñaba inglés en un centro de la Legión en Dublín y tomaba vacaciones en una villa del sur de Italia cortesía de la orden. Siempre huésped de honor en cenas y banquetes de los Legionarios, Sodano se volvió el más fuerte apoyo de Maciel. Glenn Favreau, un abogado de Washington y ex legionario estacionado en Roma, dijo que “Sodano intervenía con oficiales italianos para obtener permisos de rezonificación para construir la universidad” en un plano boscoso del oeste de Roma. Maciel contrataría al sobrino de Sodano como ingeniero consultor de la construcción, pero los legionarios supervisores del proyecto se quejaron con Maciel que el trabajo de Andrea Sodano era lento y malo, y no querían pagarle sus recibos. Hasta que Maciel les gritó: “¡Páguenle, páguenle! ¡Ustedes páguenle!”. Y pagaron. Como uno de los sacerdotes informantes le dijo a este reportero: “¿Sabes que nepotismo viene de la palabra nipote, que es sobrino en italiano?”.

Pero el nepotismo de Sodano viene desde mucho antes. Andrea Sodano es visto como un co-conspirador no indiciado en un fraude de bienes raíces en Estados Unidos, según el agente del FBI que construyó el caso. En 2008 un empresario italiano llamado Rafaello Follieri fue indiciado en Nueva York bajo los cargos de fraude y lavado de dinero en un negocio que llevaba propiedades y parroquias de la Iglesia abandonadas o en ruinas para su venta comercial. Andrea Sodano era el vicepresidente del grupo empresarial de Follieri, y el tío cardenal asistió a la apertura en 2004 de la oficina del grupo en Nueva York, como se recoge en reportes de prensa. National Catholic Reporter informó en marzo tres del 2006 que los folletos de la empresa presumían su “profundo compromiso con la Iglesia Católica y su añeja relación con veteranos miembros de la alta jerarquía vaticana”. Con ese respaldo la firma aseguró el financiamiento del billonario Ron Burkle y sus desarrollos Yucaipa, tras lo cual Follieri comenzó a gastar de inmediato inmensas sumas de dinero en su romance con la actriz Anne Hathaway. Al tiempo que la sociedad Follieri-Yucaipa buscaba propiedades para desarrollar, la oficina de Andrea Sodano en Asti, Italia, mandaba recibos que Raffaello pagaba por giro bancario.

En documentos obtenidos por el FBI se destaca que Sodano cobró 75 mil dólares el 22 de agosto del 2005 por “servicios de ingeniería; el 12 de septiembre 15 mil por trabajo en Atlantic City y luego 80 mil en Orland Park, en la arquidiócesis de Chicago; el 21 de octubre 70 mil en Canyon City (sin precisar en estado); otros 50 mil de nuevo por Orland Park y 75 mil por más “servicios de ingeniería” sin especificar, dando un gran total para ese día de 225 mil dólares. Ninguno de los archivos de una sola cuartilla tiene alguna referencia al trabajo realizado.

José Barba, uno de los ex seminaristas denunciantes de Maciel. Foto: René Soto

En las llamadas semanales con Burkle, Follieri escalaba las demandas de fondos para Sodano, insistiendo en que el Vaticano necesitaba los peritajes para dar la aprobación de la venta de sus propiedades. La sociedad Follieri-Yucaipa le pagó a Andrea Sodano más de 800 mil dólares, hasta que en marzo ocho el cardenal Sodano le envió una queja escrita a Follieri: “Siento es mi deber decirte lo molesto que estoy al escuchar que tu compañía sigue presentándose como una con vínculos con el Vaticano por el hecho de que mi sobrino, Andrea, ha consentido en ocasiones a brindarte sus servicios profesionales de consultoría. No entiendo cómo este molesto malentendido pudo ocurrir, pero es ‘necesario’ que ya no se presente en el futuro. Apelo a tu sensibilidad para que seas cuidadoso respecto a este tema. Le informaré de igual manera a mi sobrino Andrea como a todos los que me han preguntado sobre tu empresa. Te mando mis saludos”.

Cuatro meses después de la carta del cardenal, Raffaello y Andrea volaron a Brasil donde Follieri le entregó un cheque por 25 mil dólares al arzobispo de Salvador Bahía, y otros 85 mil al de Río de Janeiro. “Los beneficiarios de estas transacciones no sabían que Follieri robaba dinero para dárselos”, dice un memorando condenatorio sobre Follieri. En la primavera de 2007, Ron Burkle quiso ver de cerca los reportes de ingeniería de Andrea Sodano. Follieri hizo que un asistente se quedara toda la noche redactándolos y posfechándolos. “Los reportes estaban en italiano”, explica el agente del FBI Theodore Cacioppi. “Eran de entre dos a cinco páginas. Ninguno contenía planos, dibujos técnicos, diagramas, esquemas o nada relacionado a un peritaje de ingeniería”. Los reportes de Sodano eran “casi inútiles, no reflejaban trabajo de ingeniería alguno y con seguridad no valían 800 mil dólares”. El asunto es que mientras Andrea ordeñaba ese negocio, el cardenal Sodano —habiendo prestado su oficina para saludos y parabienes con inversionistas potenciales en la inauguración del grupo de Follieri— comenzó a retractarse: Raffaello Follieri había comenzado a presumirle a nuevos inversionistas que él era el jefe de finanzas del Vaticano.

El ex secretario de Estado Vaticano, cardenal Angelo Sodano, reconocido protector de Maciel e involucrado en sospechosos manejos financieros. Foto: Valentina Petrova/ AFP

Yucaipo demandó a Follieri por 1.3 millones de dólares. Follieri se apresuró a querer pagar pero fue indiciado. El 23 de octubre del 2008, se declaró culpable en 14 juicios de fraude, lavado de dinero y conspiración, y fue condenado a 54 meses en una prisión federal. “Creemos que Studio Sodano (el nombre corporativo de la compañía de Andrea) cobró dinero conseguido por fraude”, confirma el agente del FBI Ted Cacioppi.

Andrea Sodano estaba en la seguridad de su patria italiana cuando Follieri fue arrestado en Nueva York. El documento del gobierno que acusa al segundo de recibir los pagos también dice que el Vaticano recibió “donativos” del fraude, lo que levanta dudas sobre el buen juicio del cardenal Sodano. ¿Que lo impulsó a confiar en un estafador como Follieri? El memorando de condena elaborado por el Procurador General explica: “Follieri creaba la falsa impresión de que tenía ligas con el Vaticano, lo que le permitía conseguir propiedades de la Iglesia a precios de ganga a través de su relación con Andrea Sodano, el sobrino del entonces Secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Angelo Sodano (…) y haciendo donativos no autorizados al Vaticano con dinero de sus inversionistas. Follieri utilizó fondos de los inversionistas para pagarle al sobrino por servicios de ‘ingeniería’ que el sobrino nunca llevó a cabo para que el sobrino pudiera viajar con Follieri al visitar a oficiales vaticanos y así ayudarle a Follieri a obtener accesos en el Vaticano. Fue a través de estos conectes como Follieri pudo estar en las misas Papales y, entre muchos otros, obtener su foto con el papa (…) enseñarles los jardines privados del Vaticano a sus amigos y asociados y arreglar visitas privadas de museos vaticanos”.

El memorando continúa: “Follieri también falsamente manifestó que necesitaba arriba de 800 mil dólares para pagar los reportes de ingeniería preparados por el sobrino. Follieri argumentaba que el Vaticano necesitaba ver esos reportes antes de decidir si venderle o no las propiedades”.

Mientras Follieri encontró un amigo en Andrea Sodano, Maciel encontró otro en el tío de Andrea, el cardenal. Maciel tuvo otros problemas cuando construyó la universidad Regina Apostolorum. Quería el reconocimiento vaticano del más alto nivel, como academia pontificia completa, para que la recién llegada compitiera con las mucho más viejas e históricas Luterana y Gregoriana. Para asegurarse esa certificación, fuentes que pidieron el anonimato dijeron que la Legión en 1999 ofreció un Mercedes Benz al fallecido cardenal Pío Laghi, entonces prefecto de la Congregación para la Educación (y antiguo embajador vaticano ante Estados Unidos). Anonadado, Laghi rechazó la oferta, diciendo: “¡Esto es demasiado!”, según un sacerdote que presenció el intercambio. El sucesor de Laghi, el cardenal polaco Zenón Crocholewski, también les rehusó la certificación por lo cual el cardenal Sodano consiguió un estatus debajo del cotizado por Maciel y la Legión.

Maciel murió en un momento cuando su vida iba en caída libre. A fines del 2008 estaba en un hospital de Miami, de acuerdo a un reportaje del 31 de enero de 2010 de los reporteros Sota y Vidal del diario español El Mundo. Aunque el artículo es pródigo en adjetivos sobre el carácter de Maciel, detalla la crisis que le creó a sus sucesores: en el hospital se reunieron Álvaro Corcuera, Evaristo Sada y otros líderes legionarios. Se reporta que Maciel rehusó la confesión, y sus hombres se estremecieron cuando llegaron dos mujeres: Norma y Normita, la mujer y la hija, ésta de 23 años. Fue entonces cuando Maciel exclamó: “quiero quedarme con ellas”.

El empresario italiano Rafaello Follieri, asociado con Andrea Sodano, sobrino del cardenal, fue indiciado en 2008 por fraude y lavado de dinero . Foto: Jeremy Kost/ AP

El artículo continúa diciendo que los sacerdotes legionarios, alarmados por la actitud de Maciel, llamaron a Roma donde Luis Garza, vicario de la orden, supo que estaba ante un grave problema. Consultó con Corcuera y tomó el primer vuelo a Miami. Le dijo al fundador: “le doy dos horas para venir con nosotros o llamo a la prensa y el mundo entero se enterará de quién es usted”. Y Maciel capituló.

Los legionarios llevaron a Maciel a una casa en Jacksonville, Florida, donde peleó contra los Santos Óleos que intentaba administrarle Corcuera. El artículo dice que Maciel rehusó la confesión final, y afirma que “ya no creía en el perdón de Dios”. Una opinión congruente con la sórdida vida de Maciel pero de la cual no hay prueba alguna aunque, al anunciar el ascenso del fundador al cielo inmediatamente después de su muerte, el alto mando de la Legión llevó la propaganda religiosa a un nivel sin precedentes.

Luis Garza, en un correo electrónico de marzo 15 del 2010 en respuesta a la petición de comentarios para esta entrevista contestó: “entiendo que tendrá muchas preguntas. Pero, como dije en un correo anterior, en este punto con la situación como está no hay mucho que yo pueda añadir. Mis disculpas. Continuaré rezando por todos aquellos que sufrieron por las acciones de Maciel. Y espero que usted y sus lectores nos mantengan en sus oraciones. Rezo por usted y su misión como periodista”.

Jason Berry es el autor de No nos dejes caer en Tentación/ Lead Us Not into Temptation y coautor, con Gerald Renner, de Votos de Silencio/ Vows of Silence, documental que explora la saga del Vaticano y el padre Maciel. Una beca del fondo de The Nation Institute apoyó la investigación de este artículo.

http://www.jasonberryauthor.com

Milenio
18 de abril de 2010